Alta Fidelidad de Nick Horby: De Amor y Música

La música no se puede escribir, posee su propio lenguaje, por eso se suele creer que lectura está ligada al silencio. Pero existen excepciones, como esta novela, que acopla la narración con música rock-pop de los años 70 y 80, componiendo una melodía que explota en la banda sonora que escuchan los personajes.

5 de septiembre de 2018

 

 

Alta Fidelidad o High Fidelity es una novela británica escrita en el año 1995 por Nick Hornby. Tuvo una recomendable adaptación como una película del mismo nombre en el año 2001 y en el 2006 se convirtió en musical de Broadway.

El protagonista y narrador es Rob, dueño y regente de su propia tienda de discos, que vende exclusivamente la música que él considera suficientemente buena. Tempranamente en su vida decidió colocar lo que él llama “Música Pop” en el centro de su existencia, de la forma que además de trabajar en ello, sus bandas y álbumes favoritos conforman gran parte de las conversaciones y penetran en todos los aspectos de su vida. Así mismo, pasa la gran mayoría de su tiempo libre confeccionando Tops 5 sobre álbumes, solos de jazz, conciertos y cualquier otro tipo de cosas para compararlas con las selecciones de sus dos trabajadores y únicos amigos.

La historia comienza cuando Rob termina su relación de cinco años, desatando una enorme crisis existencial sobre el rumbo que va tornando su vida y permanente infelicidad. Pasando a intentar solucionarlo todo elaborando un Top 5 de las novias que marcaron mayormente su vida y visitándolas, en busca del momento preciso en que todo se descarriló.

Gran parte del libro no sucede realmente en ninguna parte, sino que en la mente de Rob, quien nos va contando lo que piensa y los eventos que van apareciendo, terminan por servir para nuevas charlas de Rob consigo mismo. Es este el gran valor del libro y, por supuesto Rob, es un personaje redondo,  llegando al punto de ser extremadamente sincero y desechando todo tipo de convenciones y moralismos. La lectura adquiere un ritmo muy especial, sorprendiendo al lector que muchas veces se verá retratado por el cinismo de Rob.

La novela es un puente hacia otra mente, hacia la introspección de otra conciencia con la que puedes identificar algunas de tus propias inquietudes. Es este el ideal de muchas obras, pero que pocas terminan por alcanzar.

Rob provoca que se establezca una conversación directa entre uno como lector y el personaje, exponiéndonos así,  algunas de sus reflexiones sobre los momentos que aparecen inexorablemente a largo de la vida: El sexo, los funerales, la vejez de nuestros padres y las relaciones.

Podría decirse que el libro trata sobre el amor, pero extrae de este todo el romanticismo y explora las verdaderas formas en que podemos encontarlo en la realidad. Muy distinto al deseo supremo que es como suele tratarse en la ficción, pero sin caer en el escepticismo genérico que impera actualmente sobre su existencia. Para Rob, el amor está inherentemente ligado a la razón y  a su bienestar personal, a la comprensión genuina que significa mostrarse a otro sin maquillar los defectos. Rob va repasando los distintos momentos que definieron su vida amorosa, desde su primer beso hasta cohabitar con otra persona. La sinceridad con la que repasa todos estos eventos es indudable y es la que solamente se tiene con uno mismo. Fidelidad y precisión son los elementos que identificarán a cada lector o lectora.

 

La música siempre está presente en la historia, siempre lo ha estado en la vida de Rob y en la gran mayoría de sus conversaciones, en las que encontramos regularmente referencias al rock. Canciones “The Smiths”, “Sex Pistols” o “The Cure” están constantemente sonando en las escenas y son los mismos personajes quienes acuden a su equipo de música para reproducirlas. Una buena compañía para la lectura de esta novela es una playlist que recopila todas las canciones que se van mencionando a lo largo del libro: High Fidelity, The book Soundtrack.

https://open.spotify.com/user/kakaoo/playlist/1igRIFXPyiLTL1Dyipus7k

El libro es una experiencia única y personalmente lo considero irrepetible. Recuerdo además la existencia de una película homónima que logra captar la esencia del relato. Nada más que añadir.

 

Francisco Maturana Casarotto