Alta Suciedad: Que 20 años no son nada

Este mes de septiembre Alta Suciedad, la obra que consagró a Andrés Calamaro, cumple 20 años, y mirando con retrospectiva en su discografía y, a pesar de su productividad dylaniana, no existe un disco que alcance este nivel de calidad.

8 de septiembre de 2017

Es luego de la ruptura del grupo hispano-argentino, que Calamaro retoma su ruta en plan solista, luego de pasos firmes como Por Mirarte del ’88 y aún más importante Nadie Sale Vivo de Aquí de ‘89. Elegante en su ejecución y producción, a cargo de Joe Blaney, el buen paladar del Salmón y ese espíritu melómano y conocedor, ayudó a convocar a figuras como Steve Jordan, Marc Ribot y Chuck Rainey, músicos de sesión de figuras como John Lennon, Keith Richards, Steely Dan y Tom Waits.

Si bien, Honestidad Brutal y El Salmón se pueden acercar al nivel de este disco, es Alta Suciedad el álbum que le debe el reconocimiento internacional al de Buenos Aires, más incluso que el éxito obtenido junto a Los Rodríguez. Fue un éxito comercial con alrededor de 500.000 mil copias vendidas en todo el mundo, y en aquel ‘97, competía en el segundo lugar, como el disco argentino más vendido, tras El Amor Después del Amor de Fito Páez.

De momentos inolvidables tenemos varios, desde el inicio arrollador con Alta Suciedad, pasando por la melancolía de Todo lo Demás, las de tono más rockera como Me Arde, los momentos de baladas como Media Verónica y Crímenes Perfectos, hasta momentos beatle como ese clásico oculto que es Comida China, y las imborrables Loco y Flaca. Los quince cortes son una mesura para un artista que nos regalaría 37 y 103 canciones en sus siguientes trabajos, tal vez la mayor virtud de esta obra.

Fue recién al finalizar la grabación y mezcla del disco, que Calamaro junto con Blaney, se dieron cuenta del potencial de lo que habían realizado. Asimismo, quedó estampado el potencial y peak creativo del Salmón en un clásico que trascendió suelo argentino, y lo catapultó como una estampa internacional, respaldado por la mejor época de MTV Latinoamérica, y la rotación continua de los videoclips de Flaca y Loco.

Calamaro firmó una obra que mira de frente y sin recelo, a otros grandes trabajos del rock argentino como Clics Modernos de Charly García o Kamikaze del Flaco Spinetta, siendo uno de los mejores discos de rock en español del siglo XX. Los años, así como el vino, le sientan bien al Salmón de Alta Suciedad.