Arctic Monkeys ¿Qué significa madurar?

Hace poco me compré el primer disco de los Arctic Monkeys. Pasaron casi 13 años y 5 álbumes desde la primera vez que lo escuché y me enamoré de la banda.

Lunes 04 de junio de 2018

 

Fue en el 2006 cuando enloquecí con los Monkeys, bajé cuanta presentación en vivo había disponible y por ahí debo tener un VCD con todos esos videos. No paraba de escucharlos y los sentía como “mi banda” y de nadie más. Un día, ya con el tercer disco en el mercado los dejé de escuchar, ya no los sentía “míos”. Sentí que habían cambiado mucho y para mí, no tenían la sinceridad que había con las letras del primer disco. Ya no eran mi grupo, pero algo raro pasó en un par de semanas atrás.

El 11 de mayo pasado salió el disco nuevo, Tranquility Base Hotel & Casino, que ha sido amado por la crítica musical, pero odiado por los fans. Mucha gente comenzó a sentir lo que yo sentí, como que les cambiaron a la banda, pero extrañamente los volví a sentir míos. El último disco me gustó mucho, a pesar de que la primera vez que lo oí, lo noté extraño.

Compartí mi teoría. Siento que ahora los vuelvo a sentir míos porque logramos reencontrarnos en el camino. El primer disco hablaba de lo que era ser adolescente, el carrete y el sentirse indestructible. Justo en esa época yo estaba a full con mis años de carrete y de estar en ese estado. Creía que sus canciones me hablaban directamente a mí. Pero cuando comenzaron a ser más exitosos, y las letras ya no eran sobre esas temáticas, sino más bien de tipos que habían comenzado a vivir otra vida, una vida distinta que el roce con otras personas y de situaciones que te suceden. Eran historias de tipos que estaban viviendo otra vida, la vida de la superestrella. De los chicos de Sheffield quedaba poco.

Y pensaba, esto no es raro en la historia de la música. Mucha gente comenzó a criticar a Oasis en su momento casi exactamente por lo mismo. En los primeros discos hablaban de lo que era ser hijos de la clase obrera en Inglaterra. De las fiestas y que lo único que necesitabas para pasarlo bien era Cigarrillos y alcohol, y a soñar en ser un Rock N’ Roll Star. Una vez que lo lograron se vieron enfrentados a otras realidades, porque cantar sobre la clase obrera, cuando tienes millones en tu cuenta bancaria, ya no es coherente.

Me acuerdo que una vez leía una entrevista en la cual Bruce Springsteen decía que se sentía contrariado por que lo que lo había hecho famoso era cantar sobre las experiencias del norteamericano promedio, y ahora se veía viviendo en Los Ángeles, un lugar tan diferente a su natal New Jersey. The Boss entendía la crítica de sus fans, pero sabía que no podía volver a lo que hacía antes porque ya todo había cambiado, y lo que importa es seguir siendo honesto contigo mismo.

Yo hace rato que no carreteo de la manera que lo hacía hace 10 años atrás. No tengo la vida de súper estrellas que ellos tienen, pero mi amor por la música me llevó a abrir mis horizontes musicales a las mismas referencias que los Arctic Monkeys usaron en su último disco. Siento que nuestros caminos musicales nos volvieron a unir y eso me alegra. Nuestras experiencias nos hacen crecer. En esencia seguimos siendo las mismas personas, solo que ahora tenemos otras formas de ver la vida gracias a las experiencias que hemos vivido en nuestras vidas ¿Es esto entonces lo que llaman madurar?