AtreVIDAS: La libertad de las mujeres

Este año será recordado por el despertar de la fuerza femenina: existe un antes y un después desde que las mujeres de todo el mundo se organizaron para reclamar derechos perdidos. Hoy están decididas, preparadas y organizadas como nunca antes.

Por Francesca de Luca                                                                                                                           Lunes 23 de julio

Fotografía recogida de Concierto.cl : 17/05/2018

Es duro pensar que las antiguas generaciones de mujeres debieron acatar, e incluso fomentar, un paradigma atrapado en el patriarcado fundamentalista. El machismo para muchas jóvenes no tiene respuesta lógica y fueron ellas, en su mayoría universitarias, las que le dijeron al mundo: ¡Estamos aquí unidas para exigir que se nos respete! Ya escribirlo parece aberrante, ¿de verdad tenemos que llegar a exigir respeto? ¿exigir que no nos violen?¿exigir igualdad de sueldos para un mismo trabajo?… lo dejo hasta aquí.

En Chile las mujeres han marcado precedente durante décadas, si repasamos el historial de mujeres que han marcado al país con su legado. Además de las ya icónicas Gabriela Mistral y Violeta Parra, tenemos a las primeras chilenas y sudamericanas en recibir títulos académicos como la médico Eloisa Díaz (1866 -­ 1950); la ingeniera Justicia Espada (1893 -­ 1980) y la reciente fallecida Margot Duhalde Sotomayor (1920-­2018) primera piloto de guerra latinoamericana.

Todas son chilenas que tuvieron que enfrentar y derribar prejuicios, resistiendo arquetipos implantados por cientos de años, donde la mujer solo existía para procrear, ese fue durante cientos de años el único fin que tenía: dedicarse a su familia.

De hecho, una anécdota rescatada en el libro “Mujeres chilenas inolvidables” de María Magdalena Burr Palma, narra la historia de Adriana Olguín de Baltra (1911-­ 2015), primera mujer ministro en Chile y Latinoamérica -reconocida por gestionar la ley del sufragio femenino en el gobierno de Gabriel González Videla- que cuando llegó a su casa después de ser nombrada Ministro de Justicia; su esposo, quien rehusó a acompañarla, la esperaba sentado sin comer con la justificación de que la empleada no había llegado y, por ende, ella tuvo que servirle la comida como la mayoría de las mujeres en su época.

Chile ha marcado precedente en cuanto a mujeres decididas a cambiar las cosas, pero aún estamos lejos de llegar a una brecha equitativa en cuanto a género; más aún si se piensan políticas con compromisos económicos que resultan irrisorias como la lucha por bajar los planes de salud en edad fértil, sucede que para los políticos la solución de equidad es subir el plan de los hombres… sí, es en serio, las leyes hechas con la mano en el bolsillo. Para qué hablar de la ley de aborto en un país considerablemente católico, donde aún se discute si la mujer tiene derecho sobre su propio cuerpo.

Frente a esta realidad, lo que se ha tornado importante es el rescate en vida de mujeres que han abierto caminos y precedentes en un país donde, además, llegar a la edad adulta resulta casi trágico. Las políticas de salud, transporte, vivienda le deben mucho a las generaciones que han sido un aporte importante para el país.

El 2014 en Santiago conocimos las demandas de “La marcha de los Bastones” movimiento que nace para exigir la rebaja del pasaje en el transporte público para el adulto mayor en todo Chile. Lo que sólo demuestra el abandono y olvido de la tercera edad por parte del estado.

De esta realidad, la periodista Patricia Roccatagliata quiso rescatar el aporte de 40 mujeres chilenas que han llegado a la tercera edad resignificando el envejecimiento como una fuente de sabiduría, validando el camino que han realizado como aporte al país desde un vinculo social, cultural, académico y artístico, de distintas zonas y estratos económicos. Así nace el proyecto fotográfico “AtreVIDAS” que busca visualizar el rostro real de la mujer madura de hoy. Desde la primera persona con título de Astronomía de Chile a la presidenta del Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular, pasando por escritoras, músicas, abogadas, activistas, entre otras: todas con vasta experiencia y exitosos proyectos, logrando ver el envejecimiento como una condición activa, digna y sobre todo con pasión, lucha y amor por lo que se ha hecho a lo largo de sus vidas.

El mensaje de estas 40 mujeres se rescata a través de un video donde todas debían responder la pregunta: ¿Cómo es envejecer?

Ante los ojos de cualquiera, el aspecto físico resulta imperante en esta etapa, ya que las canas, las arrugas, la movilidad son cualidades comunes, reconocibles a primera vista. Pero al profundizar sobre el proceso, todas mencionan que el aspecto físico es lo primero que deja de tener importancia, ya no existe esa presión por verse bien que la juventud tiene tan dominante, el problema es que la mente sigue funcionando como en sus años de juventud, pero el cuerpo ya no las acompaña como antes.

Ellas coinciden en que la vejez debe acompañarse de una misión de vida. No se puede llegar a viejo sin haber tenido una “misión” por la que lucharon durante su juventud y adultez, esa misión hace que tus días no se resten al avanzar los años, si no que sumen, tener un propósito activo te hace vigente, no pasas a ser parte del temido olvido.

Si bien todas tienen una mirada diferente de qué ha significado envejecer, existe un concepto que se repite en cada una de ellas: Libertad, pues no viven en base a prejuicios, no le rinden cuentas a nadie, manejan sus propios tiempos, para dedicarse a lo que verdaderamente las apasiona, sin niños que cuidar más que disfrutarlos, sin necesidad de validarse constantemente como lo hacen los adultos, esa lucha que tienes desde joven de poder ser libre, en la vejez lo logras.

 

Alicia Vega.  Fotografiada por Jorge Brandtmayer  

El viaje fue largo y complejo, desde entrevistar a 40 mujeres -algunas mayores de 90 años cuya memoria es frágil pero reveladora- hasta los aspectos técnico que significa la realización de las fotografías y video, todo con escaso apoyo financiero; haciendo que este proyecto cobre un valor especial, humano y revelador para las generaciones de mujeres empoderadas que conocemos hoy.

 

María Inés Solimano.  Fotografiada por Paloma Palomino

La exposición contempla la participación de tres fotógrafos connotados: Jorge Brantmayer, Paloma Palomino y Hugo Angel. Se inaugura el 7 de Marzo de 2019 en Santiago, Galería de Artes Visuales de la Casa Central del PUC. Con intinerancias en Antofagasta, Los Vilos, Valparaíso, Talca, Curicó y Concepción. Una invitación a viajar hacia una vejez digna y enriquecedora a través de estas 40 mujeres y sus 40 historias.

 

Por Francesca de Luca