Clímax: Gaspar Noé, qué desagradable eres y por eso te amo

Gaspar Noe tiene está extraña obsesión con maltratar a su audiencia, hacer que cada cinta suya sea un desafío completarla. Noe es un provocador innato. Yo en primera instancia iba hacer una reseña sobre “Green Book” reciente ganadora del premio Oscar a mejor película, pero tengo una extraña obsesión con ser distinto, no caer en el lugar común. A veces creo poder entenderte algo Noe.

Jueves 21 de marzo 2019

Vivimos en el clímax de una sociedad tóxica.

Decadente, saturada, mareadora, intensa. Más adjetivos similares, desquiciada, enferma, perturbadora, etc. Maravillosa, única y brillante. Clímax es un agotador, pero extraordinario viaje por la perversa intensidad de uno de los realizadores más polémicos de los últimos tiempos.

Sí te gusta el cine difícil, ese que te deja medio grogui, la mirada perdida y con dificultad de hablar por un buen rato luego de verla, te la recomiendo de inmediato.

La historia de clímax es más bien simple. Estamos en la década de los 90, un grupo de bailarines franceses, luego de un ensayo en una escuela abandonada decide celebrar bebiendo mucha sangría y, claro, bailando, son bailarines es lo que les gusta. El detalle, alguien llenó la sangría de LSD sin que lo supieran… maravilloso, acá comienza el infierno del variado grupo de bailarines, en donde conocen sus lugares más oscuros y conviven con el delirio, la desesperación y la violencia.

La película parte con una mujer sangrando arrastrándose por la nieve, bueno, una leve señal de que algo no anda bien supongo ¿no? Luego los videos de los personajes grabados en VHS tipo entrevista/casting, donde conocemos sus nombres y su superficie, su primera capa. Tienen varias, algunas lógicas y otras que no entenderemos y no para que, esa manía de entenderlo todo ¡Es Gaspar Noe! Si quieren entenderlo todo vean el cine sobre explicativo de Mel Gibson (Nada personal). En lo que estaba, luego de la pincelada que nos dan esta amplia fauna humana que protagonizará este delirio lisérgico, vemos un larguísimo y espectacular plano secuencia de los personajes bailando, donde cada segundo del plano vale la pena. Acá todo es agradable todavía, hasta el momento en que la celebración y los estupefacientes entran en juego.

RECOMENDACIÓN: Ver esta película sobrio, si quieres experimentar te advierto, con la película es suficiente, no sea goloso amigo. Sino, tenga un balde o bolsa cerca.

En esta fiesta comenzamos a conocer a nuestros personajes y lo desagradables, decadentes y reales que son, recuerdo especialmente el asqueroso diálogo de los personajes “machitos súper heterosexuales” hablando de follar y violar a las bailarinas del elenco

¿Les recuerda algo? Vivimos en una sociedad tóxica y Clímax es sólo un reflejo de esta.

Todos los personajes han bebido sangría, y llegado un momento la película toma un rumbo dramático, se vuelve el infierno, es angustiante y te estresa. Vemos como se comienzan a derrumbar nuestros, no tan queridos personajes, y llegan a terrenos insospechados de locura, violencia, decadencia… se vuelven la descripción de la involución. El instinto y los deseos más sombríos emergen y toman el control absoluto de estos seres, nublando en su totalidad la razón. Acá es cuando uno como espectador comienza a sudar, los músculos tensos y las manos apoyadas en la cabeza por la locura que nuestros ojos están dejando pasar al cerebro. Es un viaje, no hay que esforzarse tanto en entenderlo. Como en la vida, gente, no hay que entenderlo todo siempre, hay que vivir sentir y ya, no es tan difícil, relájense y entréguense a fuerzas desconocidas y que los lleven a donde tengan que llevarlos.

Así es Clímax un trip un viaje lisérgico histérico, donde el majestuoso manejo de la cámara de Noé nos tiene constantemente adentro de la experiencia.

Este musical de horror psicológico es una agria exquisitez, una rareza de un delicado vómito fétido, es la radiografía de una sociedad patética y repugnante y a pesar de estar situada en la década de los 90 las temáticas que aparecen nos serán bastante familiares, ya que son las problemáticas actuales de nuestra sociedad. Noé sabe cómo una película desagradable que duela y enamore al mismo tiempo. Nada más que aportar. Véanla y que sus cerebros saquen sus propias conclusiones.

PD: Volviendo al tema Oscars Green Book, como dato curioso, primera vez que gana mi película favorita para ganar.
¡Hasta la próxima!