Demoliendo hoteles: La Bestia de Gevaudan y Rosetta

Las sorpresas se hacen esperar, y vale absolutamente la pena estar disponibles para ellas. El año pasado La Bestia de Gevaudan nos mostró su tremendo material consagrando años de trabajo en una gira por Europa, pasando por Francia, Suecia y el Reino Unido.

Viernes 15 de marzo de 2019

Los chicos de la Bestia están de vuelta con un peso sonoro y un fíato que es un agrado observar. La semana que acaba de pasar fue una de las más ajetreadas para esta pandilla, fueron nada más y nada menos que anfitriones de la banda estadounidense Rosetta, que estuvo de paso por nuestro país en una gira sudamericana promocionando su último EP, Sower of Wind.

Esto viene como anillo al dedo, dado que estas bandas vienen haciéndose guiños desde hace ya buen tiempo. La más reciente colaboración se trata de participación de Mike Armine, vocalista de la banda norteamericana, en la canción Máscara del último EP Kintukuroi de los nacionales. El cuál pudimos disfrutar de manera íntegra durante varios días en algunas ciudades del país. Debutando en Santiago, en el Cine Arte Alameda, show donde se pudo apreciar el sonido potente de ambas bandas en un repertorio mezcla explosividad y esquizofrenia, el que fue iniciado por los nacionales llevándonos por un ambiente a ratos tétricos con una imagen de fondo del Hotel Crowne Plaza. En ese momento se me vino la imagen la escena final de la película El Club de la Pelea, edificios explotando con esta banda sonora de fondo.

La potente presencia sobre el escenario es sólida y plausible, la técnica avasalladora de Alonso en la batería es destacable, y el trabajo de cuerdas de Diego (voz/guitarra/programación) y Eduardo (bajo) son perfectas para que esta banda tenga méritos de sobra para hacerse cargo de cualquier escenario.

Ya era viernes por la madrugada y fue el turno de Rosetta, la cercanía con el público se hizo notar desde el primer minuto a medida que ellos mismos iban montando su artillería sobre el escenario, acá viene la cuota de admiración, equipados con unas guitarras de aluminio de la fábrica norteamericana Electric Guitar Company, que al momento de hacer sonar las cuerdas ya se podía vaticinar la avalancha musical que se nos venía, iniciando con el single Detente ya lograron captar toda nuestra atención.

Su frontman Mike Armine se hizo cargo de hacernos uno más entre sus filas bajando del escenario invitando al público a cantar cada una de sus canciones, sonriente siempre y agradecido del calor que les entregamos.

Fue una noche que se extendió por siete días en donde pudimos ver que estas jornadas se sacan adelante con valentía y coraje, sin un productora que venda humo, sino más bien con personas que se juegan la vida por traer este tipo de show a nuestras tierras.