La Renga: Un encuentro con fidelidad religiosa

El grupo argentino se presentó por primera vez en el emblemático escenario de la Quinta Vergara en Viña del Mar. Vía Sinapsis estuvo en exclusiva cubriendo el histórico show, que convocó a chilenos, argentinos y uruguayos.

Lunes 22 de octubre de 2018

Cerca de las 21.30 minutos las luces de la Quinta Vergara iluminan el escenario donde se presentaría la agrupación argentina, el ambiente estaba armado para lo que se vendría, cuando aparece La Renga arrancó con Corazón Fugitivo e inmediatamente después con Tripa de Corazón. La energía del recinto desde el primer acorde fue desbordante, además las banderas, lienzos y cánticos hicieron transformaron la noche de viernes en una verdadera fiesta del rock n’ roll.

El espectáculo continuó con El Twist del Pibe, Motor, Alma y Sangra, Nómades, Al que le Ha Sangrado y Bien Alto, entre otros. El público fue un protagonista más de la presentación, porque demostró el arrastre y la fidelidad que cruzaban fronteras, se estima que más de 3 mil argentinos viajaron para llegar a ver a sus ídolos.

Lo otro que llama la atención es lo transversal de la agrupación, sus fanáticos vienen en familia y tanto en Palco como en Galería, los niños y adultos cantaron y bailaron cada uno de los temas.

Como no es de falta, el grupo estuvo acompañado de vientos en donde se interpretaron Blues Cardiaco, que dio paso a un breve, pero contundente solo de batería de Tanque, para dar paso a un clásico coreado hasta que las gargantas quedaran secas, como es La Balada Del Diablo Y La Muerte, uno de los mejores momentos de la presentación. Luego seguirían Ser Yo, En el Baldío, Triste Canción de Amor y El Rito de los Corazones Sangrando.

A esa altura y promediando las dos horas de canciones Chizzo da la arrancada a Arte Infernal, El ReVelde, Oportunidad Oportuna, El Viento Que Todo Empuja, Oscuro Diamante, con la participación de un guitarrista invitado, y cerraron una intensa primera parte con La Razón Que Te Demora, ahí la primera pausa del concierto.

En la vuelta del conjunto se presentaron Panic Show, El Final Es Donde Partí y por último Hablando De La Libertad, para dar por terminado un show memorable por su intensidad, energía y la devoción que tiene sus fans. Un viernes por la noche redondo.

Con 30 años de trayectoria el conjunto argentino plasmó lo que mejor saben hacer, ese rock n’ roll callejero, de barrio, en donde abundan las cervezas, y las guitarras distorsionadas. Por lo mismo, no es raro que sus conciertos se vivan más como el encuentro de un clásico del fútbol sudamericano, en donde la banderas y los cánticos del público se dejaron sentir a lo largo de la fría noche viñamarina.