Lorenza Aillapan: “Denunciamos de lo que está ocurriendo en la sociedad chilena”

Lorenza Aillapán es una filachén -interprete en mapudungún- que ha hecho de la danza su vehículo para transmitir con orgullo el fuego ancestral de las tradiciones y para comunicar desde el sentir, la lucha diaria del pueblo mapuche. Aquí le preguntamos sobre su mirada de la sociedad chilena.

Rostro concentrada, mirada firme, mano apretada, mientras el Kultrún resuena fuerte en pleno centro capitalino. Así conocimos a la reconocida interprete, música y coreógrafa mapuche Lorenza Aillpán.  Lorenza ha vivido días álgidos: la criminalización del pueblo mapuche, la muerte de Catrillanca, las mentiras de carabineros, han sidos días violentos y aquí está para manifestar el mensaje de su pueblo.

La vemos a lo lejos, marchando a paso firme en dirección a la Moneda. “Sombras de la tierra” del Colectivo Nuestras Manos más que una intervención artística se asemeja a un verdadero ritual. Vestidos oscuros, barro, dolor, mientras que en sus manos, los interpretes arrastran unos puñados de tierra. Con cada paso, se evocan temas como la violencia, la represión policial, la difícil migración de los mapuches a la ciudad y un dolor inagotable por siglos.

Dolor y orgullo, curtidos con la fuerza de la lucha, “Sómbras de la tierra”, no requiere de diálogos, los gritos de guerra, las miradas desafiantes de un carro GOPE que se cruza por la calle y la postal de la Moneda, son suficientemente claros para mostrar que estamos ante un ritual que grita con orgullo contra la injusticia. Luego resuenan disparos, se gritan los hermanos caídos en la lucha y aparece un silencio que es más potente que todo el tráfico de la alameda

Tras un fuerte abrazo del colectivo “nuestras manos”, me acerco junto a Fernando Ulloa -amigo, profesor e historiador- que tiene el gusto de conocerla. “Lorenza, me permites unas preguntas para nuestro medio”. Así comienza la entrevista que presentamos a continuación.

 

¿LORENZA CUÁL ES TU MIRADA DE LA SOCIEDAD CHILENA?

Bueno, soy mapuche lafkenche, soy de la tierra del mar de Puerto Saavedra. Filache significa las personas que son intérpretes. En la cultura también quiere decir quien expresa, quien comparte la musicalidad, el movimiento, los sonidos. Es un rol que lo compartes desde tu comunidad, desde tu familia y buscas que se desarrolle en otras comunidades. Y esto que nosotros presentamos acá con el Colectivo “Nuestras manos”, más otros intérpretes, principalmente de teatro, queremos levantar la denuncia de lo que está ocurriendo en esta contingencia chilena. Principalmente el asesinato de… Catrillanca, hablar también de las zonas de sacrificio, de la migración, de esta forma violenta de ejercer un poderío de gobierno.

Esto es algo que es prolongado en el tiempo, pero ahora está siendo muy evidente. Ahora no hay discriminación del juicio hacia los levantamientos de los movimientos, tanto sean estudiantiles, de culturas. Todo eso está ocurriendo ahora, entonces, una forma que tenemos nosotros los intérpretes, es, desde nuestra necesidad y nuestra emotividad expresar aquello. Como son situaciones y problemas culturales, nosotros lo evidenciamos con estos sonidos que son los sonidos ancestrales. Este relato que hemos hecho en la calle es un viaje emotivo de sonidos, de cultura, de una evidencia ancestral de cómo las personas en libertad se expresan. Bueno y contingentemente, estamos muy en desacuerdo de las formas en que se establece la diferencia. Aquí en este país no se puede levantar las razas, los pueblos, las naciones originarias, porque están en desmedro de empresas, de familias de mucho poder y de armas, principalmente.

¿CÓMO NACIÓ TU DON EN LA INTERPRETACIÓN Y EN LA DANZA?

Yo diría que es una fuerza familiar, es una fuerza de mi territorio que se llama “Territorio Lafkenche”, es la tierra del mar. Ahí está el océano libre, ríos libres, el lago Budi, es un territorio histórico y ancestral protegido por las familias mapuches. Entonces, tengo una infancia y tengo una familia libre de personas mapuches que se levantan en el cotidiano, en sus prácticas mapuches y las prácticas mapuches principalmente son musicales, de la palabra, la lengua mapuche son uhhhh. Entonces es un hábito, es un hábito que tú estás con tu abuelita, tu tía, tu hermana o tu hermano, tu tío, que están lavando los platos, está contando algo, está haciendo algún trabajo o está cantando, te está invitando a que tú participes de eso, siempre improvisando. Son alientos. Son prácticas de aliento, o sea, en vez de darte un sermón, ya improvisemos, eso es algo que es parte del cotidiano, pero como no nos dejan expresarnos, porque nos tratan de terroristas, siendo que somos, bueno como toda familia nuclear tiene una intimidad llena de riquezas. No hay secretos.

 

¿CÓMO SE DIFERENCIA ESTA FORMA DE ADQUIRIR CONOCIMIENTO CON LA EDUCACIÓN OCCIDENTAL?

 Es algo naturalizado. Es algo naturalizado, es algo permeable, las generaciones conviven. No es el adulto-centrismo occidental que los adultos tienen la razón, sino que están los niños y las niñas en un permanente diálogo, en un aprendizaje de igual a igual. Las exigencias son principalmente el compromiso con tu comunidad y tu comunidad no te exige ni te violenta, sino que tú te auto-exiges lo que necesitas y porque sabes que para el otro eres necesario.

DESDE ESTA SENSIBLE MIRADA DE LA DANZA, LA MÚSICA Y EL BAILE COMO VIVEN LA VIOLENCIA QUE ESTÁ SUFRIENDO EL PUEBLO MAPUCHE?

Bueno, yo lo vivo así. Con estos hermanos y estas hermanas que nos hemos reunido gracias a un núcleo de mucha belleza que contiene el colectivo. Entonces, yo puedo decir eso, que gracias a las hermandades y a su fuerza de denuncia es como resistimos y seguimos avanzando.

 

Entrevista: Felipe Vergara

Transcripción: Pablo Carrasco