OMAR ZÚÑIGA: DIRECTOR DE “LOS FUERTES” HABLA CON VÍA SINAPSIS

A días de su estreno en salas de cine, el cineasta junto a la productora CineEstación dispuso su primer largometraje vía online y en formato OnDemand (https://vimeo.com/ondemand/losfuertes)

Domingo 12 de Abril de 2020

En el contexto de la pandemia mundial por COVID-19,  Zúñiga habló con nosotros sobre parte del proceso en la producción de “Los Fuertes” y sus expectativas con el filme.  Aquí nos cuenta un poco más de cómo surge “San Cristóbal” el origen de los Fuertes, de cómo el cine se mezcla con su vida y del trabajo cinematográfico. ¿Qué esperamos? Conozcamos un poco más….

¿Cómo surgió “San Cristóbal” ?

Estaba escribiendo la película en una etapa temprana, y tuvimos la oportunidad de poder filmar algo que estuviese relacionado con el proyecto, para demostrar nuestra capacidad y para dar cuenta de lo que queríamos hacer. Filmamos el cortometraje en ese momento, de un modo muy precario y guerrilla, con un equipo muy reducido de amigos y colaboradores. En él, exploramos el tono y el universo de la historia, y algunas escenas que había imaginado. Luego, el cortometraje tuvo un recorrido muy lindo, que fue una sorpresa para todos.

¿Es una idea basada en una experiencia personal, de algún cercano o totalmente libre?

La historia es muy personal en varios sentidos:  en un modo de ver el mundo, en un modo de narrar una experiencia, y en personajes que he conocido y visto. Lo que pasa en la ficción no es algo que me haya pasado, exactamente, pero sin duda es algo que se relaciona con lo que he vivido. Escribiendo también hablamos mucho con los dos actores protagonistas, Antonio Altamirano y Samuel González, y varias cosas de sus experiencias también están en la película, de un modo u otro.

¿Consideras parte de tu sello como realizador que tus trabajos sean protagonizados por actores varones?

Pensando, es cierto que quizás hay una constante en las distintas películas que giran alrededor de la fragilidad de lo masculino, y gravito por alguna razón a personajes que están en tránsito, de un momento a otro, entre etapas. Fuera de Los Fuertes y de San Cristóbal no he filmado otros proyectos en el sur, pero me encantaría volver a hacerlo. Es un paisaje y atmósfera que me atrae mucho, que me hace sentir como en casa.

¿La historia de Lucas y Antonio podía haber sido contada en otra parte del país o tenía que ser Valdivia?

Siempre pensé desde un inicio que era un universo marítimo, remoto, lleno de niebla y barcos. Cuando estaba escribiendo dimos con el área costera de la región de Los Ríos, en la que existe el sistema de fuertes, único en el país. Son construcciones que han estado de pie por siglos, resistiendo los embates de las olas, contándonos historias de independencia y fuerza, de tiempos pasados. De algún modo, esa idea de resiliencia tenía para mí mucha relación con Antonio y Lucas, que en la ficción resisten todos los embates de otras olas, que no son las del mar. Sabía que teníamos que hacer la película en la zona, y luego dimos con colaboradores claves en la región, que hicieron posible una gran experiencia de rodaje como por ejemplo José Luis Rivas, productor; Javier Neira, sonidista de Oreja de Oso o Consuelo Fernández, vestuarista, entre muchos otros.

¿Siempre estuvo en tus planes que San Cristóbal sirviera de base a Los Fuertes? ¿Consideras el cortometraje y el largometraje como una misma idea o proyectos completamente distintos?

En realidad fue al revés. Siempre quise contar esta historia en esta película. El cortometraje fue una manera de explorar lo que queríamos hacer. Entremedio, además, pasaron varios años, en los que muchas cosas cambiaron. Creo que en ese momento estábamos enfocados en algo más melancólico, que diese cuenta de la opresión posible en el contexto en que sucede la historia. Un cambio de espíritu que para mí lo convirtió en algo totalmente distinto.  La película -en cambio- se concentra en algo opuesto: una celebración de amor, de libertad, de valentía y de su empoderamiento. Ambos aprenden que no dejarán pasarse a llevar y vemos que pueden encontrar su espacio en el mundo. Esto hace nuestra historia mucho más política, y creo que da cuenta de un nuevo país, que estamos construyendo juntos.

¿Hubo títulos tentativos para Los Fuertes antes del definitivo?

Pasé por otros títulos, pero me convenció con profundidad el que escogí. Creo que hay ecos de ellos, de su fortaleza de carácter, de su independencia, de su autonomía. No es acerca de lo físico, para mí. Y esto también tiene su  relato en el imaginario de las locaciones.

¿Cómo trabajaste la dirección de actores para esta película?

El trabajo con los actores es un tema que me interesa profundamente. La película es muy libre, no tan estricta en términos formales. Lo que me interesaba, sobretodo, son los comportamientos, la humanidad de los personajes y las vidas que llevan. No creo tanto en los ensayos, no ensayamos nada de la película, exceptuando una escena muy breve.

Con Samuel y Antonio nos hemos conocido mucho en el proceso, y tenemos una confianza profunda en el otro, que me parece necesaria para que ellos puedan entregar todo de sí. La película es muy desafiante para ellos. Hablamos en profundidad del guión, y de cada escena, entendiendo en detalle lo que queríamos.

Creo que cuando escogí a los miembros del elenco, no es sólo acerca de lo que son capaces de hacer, sino también acerca de quiénes son, como personas, sus historias de vida, lo que les ha pasado. Creo que esa historia se ve en pantalla, de una forma u otra. En el set, creamos también una atmósfera de trabajo que permitiera esa vulnerabilidad. Y trabajamos juntos muy intensamente en lo que queríamos hacer.

¿Consideras que a diferencia de otras películas chilenas LGBTIQ+ Los Fuertes apela mucho más al romance, volviéndola un producto quizás más masivo?

Me interesaba explorar una historia que se sintiera romántica, genuina y honesta, y que celebrara a Lucas y Antonio en su empoderamiento, y en la búsqueda de su libertad. La reacción del público ha sido muy cálida, porque pueden reflejarse en este amor, independiente de la orientación o el género. Me gusta la idea de disolver las distinciones, las etiquetas.

¿Te interesa que Los Fuertes se vuelva un precedente para futuras películas chilenas?

Sería un honor si así fuese, no la hicimos persiguiendo ese tipo de objetivos. Con respecto a lo que comentas, claro, queríamos hacer una historia de amor con dos personas en total libertad y autonomía, seguros de quienes son, de lo que buscan. No es una historia de descubrimiento. También, muchas veces en historias de amor entre personas del mismo sexo, incluso en películas que han tenido mucho reconocimiento en el mainstream, hay un@ de l@s dos que sienten que lo que están haciendo está mal, o que tiene un sentimiento de culpa, o que vuelven a una pareja del sexo opuesto que tenía previamente. Es una ética que no queríamos repetir. Yo admiro profundamente a Samuel y Antonio, los quiero mucho y estoy muy agradecido de ellos, por la vulnerabilidad que nos muestran en esta película, no sólo en el uso de sus cuerpos, sino que en la transparencia que nos regalan con sus emociones.

Queríamos hacer un retrato del sexo entre dos hombres que fuese apasionado, genuino, y sobretodo romántico. Muchas veces se ha retratado como algo macabro, como una fuente de dolor. Queríamos hacer lo contrario, sentir la conexión, celebrarlo. Sabíamos lo que queríamos hacer de un modo preciso, y creamos el espacio y las condiciones para que sucediera.