Pacto de Fuga: Operación Bien Encaminada

Basada en hechos reales, la cinta retrata la masiva escapatoria efectuada por más de 40 reos, desde un penal en Santiago, en 1990. La alianza con 20th Century Fox consigue posicionar a la ópera prima de David Albala como un debut auspicioso y prometedor, conjugado con un guion que se aleja de los lugares comunes en el cine chileno, apostando por una formula de carácter internacional y masiva.

 

Lunes 27 de enero de 2020

 

La película se sitúa dos años antes del hecho central. Ambientada en el pabellón de los presos políticos de la Cárcel Pública de Santiago, lugar donde los roles interpretados por Benjamín Vicuña, Roberto Farías y Víctor Montero, comienzan a gestionar lo que será la fuga más grande realizada en centros penitenciarios chilenos, hasta ese momento. Los cambios políticos que comienzan a desarrollarse en 1988 -siendo el Plebiscito el símbolo de estos hitos en los últimos años de la dictadura militar- hacen eco en la psiquis de aquellos condenados a muerte, uniéndose a su calculada y silenciosa huida, una veintena de presidiarios que terminan por cavar junto con ello un túnel de más de ochenta metros de largo.

 

 

El elenco de Pacto de Fuga también incluye a destacados actores como Francisca Gavilán, Amparo Noguera, Willy Semler, Mateo Iribarren, Catalina Martin, Patricio Contreras, Diego Ruiz y Eusebio Arenas. El guion estuvo a cargo del periodista y realizador audiovisual David Albala, junto a Loreto Caro, José Córdova y Susana Quiroz. Además, la música de Los Prisioneros y una canción original de Anita Tijoux forman parte de la banda sonora.

 

 

Tal vez Pacto de Fuga pueda significar el inicio de proyectos ambiciosos y bien ejecutados en adelante para Chile, que propicien a que pueda formarse una auténtica industria cinematográfica. La película no subestima al espectador y logra moverse bien dentro de los códigos que hacen a una película de suspenso para todo público y no solamente destinada a uno de nicho. El guion es entretenido, educa sobre el pasado de Chile y no recurre a pretensiones al momento de abordar sus personajes y ejecutar el clímax. David Albala había dirigido y escrito el cortometraje “Jaque Mate al alma” hace nueve años, pero este largometraje puede traerle muchos beneficios en adelante para su carrera. Es un agrado saber de cineastas que comienzan con el pie derecho y que sus trabajos ya tengan repercusión, sin estar bajo el alero de los Larraín o Wood. Hay muy buenas actuaciones, un elevado nivel de producción, en lo que se incluye arte, música, etcétera. Ojalá encontrar más Pactos de fugas en esta nueva década.