Remastered: Masacre en el estadio. Tan doloroso como necesario

Estos días, en mis casi inexistentes tiempos libres, he estado viendo los filmes nominados a mejor película de este año para los premios Oscar. En la lista hay una película, que a priori, no tiene el suficiente mérito para habitar ese lugar y eso tiene molesto a mucha gente, bueno, yo he guardado mi molestia para otro tipo de cosas.

Jueves 31 de enero de 2019

Vivimos en un país injusto. Vivimos en un país injusto.

No, querido lector, no fue un error de redacción, ni se les pasó a los editores, lo puse dos veces de manera completamente intencionada, de hecho podría llenar todo este articulo con esa frase y aun así estoy quedando corto. Hace poco la popular plataforma de streaming Netflix estrenó un maravilloso documental que nos atañe de muy cerca a todos los que habitamos el especial país llamado Chile “ReMastered: Masacre en el estadio” documental de manufactura gringa, el cual se centra en el brutal y escalofriante asesinato de la figura, llamada por ellos mismos “el Bob Dylan chileno” Víctor Jara.

 

La realización del documental es notable, un relato dinámico y emotivo, que hurga en una herida que creo, nunca cicatrizará para muchas personas. La tortura y asesinato de miles y miles de personas durante el golpe militar que vivimos en Chile el año 1973. El documental está lleno de testimonios de involucrados directos, vídeos de lo sucedido, grabaciones del emotivo discurso que da el presidente, Salvador Allende, en el momento que ocurre tan fatídico hecho para la historia del país, explicaciones del porque Estados Unidos estaba tan interesado en colaborar en que el pronunciamiento militar fuese una realidad, un sometimiento del acusado directo como asesino de Víctor Jara, Patricio Barrientos, a un test de mentiras y un seguimiento del juicio en contra de éste, liderado por la inagotable y resiliente, viuda de Víctor, Joan Jara.

El montaje del documental es brillante, Víctor era un hombre centelleante, la lucha de Joan es admirable, pero que todavía Barrientos, a pesar de todo lo que se muestra, sea un hombre libre que vive tranquilo en Estados Unidos, es vergonzoso y lamentable por donde se le mire.

Antes de leer esto debes entender que no soy periodista, soy guionista y doy mi opinión subjetiva si así se me antoja, es mi artículo. ¿No te gusta? Es muy posible que tú a mí tampoco.

Debido a la cercanía que uno comparte con el crudo relato de lo sucedido en el primer 7/11 de la historia, es imposible no empezar a sentirse algo enfermo. Un nudo habita el estómago y un gran cardúmen de peces de rabia e impotencia comienzan a nadar un Iron Man furibundo por la sangre del río de las venas. Da pena, dan ganas de llorar, dan ganas de gritar, apretar los dientes hasta que estos crujan y se transformen en pequeñas partículas incapaces de volver a masticar algo sólido. Pero uno sabe que es necesario mantener la memoria viva, uno entiende que el legado de un hombre que comandó tamaña revolución, que fue un principal artífice a que Salvador Allende fuese el primer presidente socialista elegido democráticamente en américa latina, lo que provoco que Nixon y Kissinger, parafraseando a estos mismos, cuando se referían a Allende en sus audios privados planeando su derrocamiento “Matherfuckers” tuvieran sus traseros a dos manos.

El documental te invita a la reflexión, aún queda mucho por hacer en lo que a derechos humanos se refiere, aún queda mucho por protestar y reclamar en lo que ha justicia se refiere, aún queda mucho por honrar, homenajear y mantener con vida, tamaño legado en lo que a arte y cultura nos dejó el protagonista de este relato. A veces uno piensa que esto ya sucedió hace mucho tiempo, pero la herida está tan fresca como la muralla que te dejó la espalda toda blanca luego de que te apoyaste en ella.

“Víctor Jara murió de la peor manera posible, bajo tortura”

¿Cómo vamos a olvidar? Es un daño no calculable en cifras, las familias que nunca tuvieron la oportunidad de ver los cuerpos de sus parientes, las familias que día a día luchan para que se haga justicia por brutalidades cometidas que asustarían hasta a Tarantino, en serio ¿Cómo vamos a olvidar? Si en este documental de alto impacto vemos como el señor (reemplace señor por su insulto favorito) Pedro Barrientos, quien ya fue declarado culpable por el asesinato del cantautor, miente descaradamente y vive como si nada malo hubiese hecho nunca.

¿Cómo vamos a olvidar? si centenares de soldados sólo eran jóvenes de 18 años que recién salían de las casas de sus padres y de un día para otro se encuentran con la orden de matar a un compatriota o perder la vida. ¿Se puede volver a vivir tranquilo luego de algo así, se puede volver a ser humano? ¿Cómo vamos a olvidar? si vivimos en un país injusto.

Nada más que dar las gracias a estos gringos, que son de los buenos, B.J. Perlmutt, Bent-Jorgen Perlmutt, por la perfecta realización e investigación de esta maravilla audiovisual e invitar a todos a ver esta dolorosa obra de arte, tan necesaria para remecer nuestra comodidad y refrescar la memoria.