Segunda parte. Economía chilena entre 1810 y 1830

 Economía.Chilena
Muchos de los comerciantes criollos adoptaron mecanismos y acciones liberales, y muchos se unieron a la causa liberadora, formulando en algunos meses el decreto de 1811. Dicho decreto posibilitó el libre tráfico y recaudación para los gobiernos provisorios que vendrían (José Miguel Carrera y Bernardo O’Higgins).  Sin embargo, el decreto solo fue una valoración teórica y simbólica, ya que el libre tráfico era una realidad global,  donde Chile en su reducido mercado ingresaba de lleno. Por lo tanto,  podemos darnos cuenta, la extraña fisionomía económica chilena, porque si en la práctica éramos liberales,  en teoría éramos proteccionistas. 
 
Entre 1818-1825  el panorama de la economía chilena lentamente comenzó a cambiar, ingresando en una fase de transición económica (del mercantilismo al liberalismo). Personajes como Mariano Ariztía, Ramón y Vicente Subercaseux, Pedro Nolasco Valdés, Ramón Varela, José Montt, Miguel Gallo, Felipe Matta y Jorge Edwards entre otros construyeron a solventar fuertes imperios económicosDichos personajes,  influidos por su acontecer, demuestran que eran hijos de su tiempo, adaptándose al medio y a las condiciones políticas de su época. Muchos, eran mineros, hacendados y comerciantes,  vendían distintas clases de productos, como el cobre, plata y en menor medida oro y distintas especies desde productos agrícolas hasta pieles de animales y hasta pescado.  Por lo que el comerciante pudo poseer  grandes extensiones de tierra, pulperías, industrias del cuero y de tejidos, como ser un rico hacendado.  
                            
El estudio económico chileno de principios del siglo XIX es caracterizado por algunos historiadores como un periodo de transición a la modernidad.  Las realidades que nos dictan, Sergio Villalobos, Teodoro Bland,  Luz María Méndez Beltrán y Álvaro Góngora son distintas, pero a la vez convergentes. Todos se refieren a una época que paulatinamente se encamina hacia la  restauración, señalando los factores y consecuencias de la crisis económica, el comercio extranjero,  las distintas zonas de mayor tráfico,  la relación comercial de Chile con América y con el resto del mundo.
 
     No obstante, según Luz María Méndez, en distintas zonas y regiones de Chile, la realidad era pobre, de autoconsumo, pero por otro lado, existió una explotación mayor,  con contactos extranjeros y un acelerado desarrollo urbano, los cuales son principalmente puertos como Valparaíso, Coquimbo y el Huasca. En aquellos lugares se comercializaban materias primas, como  cobre, plata y oro.  
 
 
Mapa en colores en donde se aprecian las rutas comerciales que sostenía Chile con algunas Naciones del Mundo a fines del XVIII y principios del XIX.
  
Para Sergio Villalobos, el tráfico comercial llevó a la Corona y algunos particulares españoles como comerciantes criollos a la quiebra por la abundancia de productos extranjeros, pero para Méndez Beltrán y para Bland, el tráfico comercial significó la transición hacia una economía liberal independiente y moderna. Como ya señalamos, los puertos y pueblos de Chile sufrieron un proceso de crecimiento, generaron oportunidades de trabajo y se conectaron  vías de comercio las cuales pasaban por pueblos.
 
Méndez  nos propone estudiar el proceso desde la perspectiva de la microhistoria. La autora destaca en su artículo “Arriería y comercio entre Chile y Argentina 1800-1840”  el rol de los arrieros en la economía chilena. Esta “fue de gran importancia por cuanto permitía el traslado de personas y mercancías entre distintos puntos. La dinámica de este tránsito facilitaba tanto el constante intercambio de bienes –materiales y simbólicos- como la integración entre habitantes de sitios distantes”. Bajo esta cita la autora plantea, la importancia de estos sujetos que contribuyeron al contacto entre dos ciudades lejanas, propone un importante dinamismo y tránsito económico, diferente a los planteamientos de Sergio Villalobos. Por lo tanto, podríamos deducir que la economía entre 1810 y 1830 era compleja, y en su particularidad global aún mayor.
 
 
En resumen tenemos en los últimos 20 años un proceso particular, de gestación interna y externa, donde la economía durante el proceso de Independencia jugó un papel muy importante dentro y fuera del país,  pese a  que existan autores que renieguen la modernidad, durante este periodo efectivamente podemos establecer que hay rasgos típicos de una sociedad moderna, que cambia paulatinamente, no dejando de lado lo que caracteriza lo tradicional de Chile.  Debido a los hechos que trascurrieron en el periodo, la economía española se fragmentó, mientras que la sociedad criolla sufrió cambios políticos, sociales y económicos. A partir de esto se establece en Chile una fisionomía mercantilista con rasgos liberales y con un desarrollo lento. Por lo demás, los autores demuestran el paulatino proceso de una economía centralizada a una economía mundo más abierta al cambio.