Selección Cuentos de Antología. Parte II: De Pirandello a Edgar Allan Poe

Volvemos con esta pequeña reseña literaria; siguiendo con las recomendaciones de cuentos de antología que no hay que dejar morir. En esta ocasión revisaremos trabajos de autores bastante conocidos como Luigi Pirandello, Katherine Mansfield y Edgar Allan Poe.

Hablamos de autores transcendentales para la generación que vendrá después. Vemos en estos creadores las características, mencionadas en la primera parte de estas reseñas, sobre el cuento de antología y que darán pie a la escuela de escritores que han sabido definir y enseñar la magia del cuento.

Se da término así a las recomendaciones de carácter universal, ya que en las siguientes entregas ahondaremos aún más, pero aterrizándolo a Latinoamérica. Sabida es la revolución que tuvo acá el cuento, cambiando estratos y escenarios; personajes y actitudes que tocan esa fibra de humanidad.

Ahora volvamos a nuestra selección de clásicos cuentos de la literatura universal. Todos los, seleccionados presentan estas actitudes que trascienden los tiempos y que, como se leen en las fotografías, sucedieron hace varios años pero aún podemos encontrar marcas en nuestra cotidianeidad.

Para empezar, les vengo a hablar del cuento: La señora Frola y su yerno el señor Ponza, del autor  Luigi Pirandello. Aquí todo transcurre como un rumor, donde solo somos espectadores. Es un pueblo donde hace poco ha llegado la Señora Frola y el Señor Ponza, su yerno. A pesar de ser parientes, han llegado a vivir en casas separadas. Hay un misterio en esta convivencia familiar. Ha llegado el rumor al pueblo que dice que el señor Ponza no le permite a la señora Frola ver a su querida hija. Dicen que está loco. Al ir a preguntarle, éste ha dicho que la loca es la señora Frola. No hay certeza y lo que parece una lectura liviana se tergiversa hasta la confusión. Un cuento entretenido y rápido que no pretende buscar una solución, solo te invita de manera magistral a ser parte de una comunidad de rumores y enredos donde nos quedamos preguntando, como todos:  ¿Quién está loco entonces?

Vamos de inmediato con la siguiente entrega. Les hablaré de un cuento que delimita los estratos sociales, donde encontramos personajes transversalmente distintos que se ven actuando para un mismo fin: una gran fiesta en el jardín. Esta obra de la autora neozelandesa Katherin Mansfield da cuenta que hace varios siglos, ya han habido escritores que saben retratar momentos que cuentan, por si solos, como realidades transversales pueden converger hacia un mismo camino. Aquí vemos a los personajes clasificados desde el momento primero, condicionados a comportarse como su estrato lo indica. Es una escena aún cotidiana en cada ciudad del mundo, donde los trabajadores y los patrones interactúan de manera precisa. Haciendo sus correspondientes partes se cruzan cuando la inocencia decide hacer su entrada. Esa pregunta que todos hemos callado. ¿Cuál será la diferencia?

                A continuación os hablaré de un escritor legendario de antaño. Un autor que fue el inicio de la generación de escritores malditos de Estado Unidos en el siglo XX. Gran prócer de la literatura, fue quien dio los primeros pasos en los cuentos de misterio y en la búsqueda de la verdad entre lo desconocido. Hablo del gran Edgar Allan Poe. De nacionalidad estadounidense y educación repartida con Inglaterra, ni él hubiese sospechado la repercusión que tendría en el tiempo su intromisión por lo desconocido. Es quien inspiraría cuentos de misterio en gran parte del siglo XIX y también novelas policiacas: integrando el temperamento analítico en sus detectives persecutores de casos de homicidio. Es el caso de Los crímenes de la calle Morgue donde acompañamos, literalmente, a un joven señor de nombre C. Auguste Dupin adentrándose a la oscuridad del humano o de lo que se cree es humano.

               En este caso puntual les hablaré de otra clase de cuento del señor Poe. Les hablaré de uno de sus cuentos más conocidos, aunque todos lo son. En este caso se trata de La máscara de la Muerte Roja. Aquí leemos como el autor, mezclando el mundo real con la caricatura, crea una cierta distopía para el lector. El protagonista, el Príncipe Próspero, es la autoridad en un mundo inundado o invadido por la peste. Teniendo por característica la de enrojecer a sus portadores con su propia sangre, se le otorga un nombre a ésta enfermedad: La muerte Roja. El caos reina en el mundo sucumbido por esta invasión, pero el Príncipe Prospero ha preparado un refugio para él y sus vasallos. Un gran castillo de colores vivos los alojará mientras la muerte roja inunda todo el mundo exterior. Y dentro de este castillo celebrarán el estar con vida. El Príncipe tiene una gran fiesta preparada con música, bailes y todos los placeres humanos que pudo encontrar. Cuartos de colores dan vida a ésta metáfora hecha cuento, donde la tensión está en los humanos, el demonios y la muerte. Si bien éste último no es tan cotidiano como los dos cuentos precedentes, es una ilustración magistral de los vicios humanos frente a algo más grande.

               Así concluye ésta segunda parte de selección de cuentos de antología. En esta ocasión quise incluir escritores importantísimos para la literatura y entiendo que siempre quedarán muchos en el tintero. Incluí, como pudieron leer, dos cuentos fuertísimos al principio, que relataban realidades cruzadas pero cotidianas. Y no pudo haber faltado en esta recopilación el gran Edgar Allan Poe, que terminará su vida con el misterio que inventó. En la próxima entrega, les traeré unos cuantos cuentos de Latinoamérica. Pretendo incluir escritores clásicos de ésta parte del mundo como Borges o Bolaño, Rulfo o Vargas Llosa. Será hasta la próxima. Y estaré leyendo vuestras opiniones para próximas recomendaciones.