Selección de cuentos de Antología: De Kafka a Cortazar

Después de sobrevivir al ajetreado mes de septiembre, los quiero invitar a continuación a una pequeña selección de cuentos de antalogía que abarcará autores de fines del XIX y principios del XX, incluyendo inmortales como Kafka o Cortazar

28 de septiembre 2018

 

Esta será una pequeña descripción de los cuentos para incentivar que sientan hambre por ellos, no pretendo divulgar más de la cuenta. Empezamos introduciéndonos en el cuento evocando el gran escrito de Julio Cortázar ¨Algunos aspectos del cuento¨, donde éste conocido autor da opiniones sobre distintos cuentos y consejos para nuevos cuentistas. Es un escrito muy importante ya que recoge reflexiones llevadas a cabo por muchos escritores a lo largo del tiempo. En éste escrito encontramos aspectos inequívocos de la vida propia que debe tener el cuento.

El libro es comparado en sentidos literarios a la novela por el claro efecto que producen en el lector y por popularidad. Sabemos, como lectores que la novela nos envuelve de manera progresiva, insertando diversos eventos incompletos que se vuelven acumulativos hasta estallar en un clímax que involucra al lector por la evolución que ha sufrido junto a los personajes involucrados. El tiempo invertido por el lector, lo amarra al tiempo presente en la novela.

En el cuento, por el contrario, se muestra una escena limitada, donde los personajes son definidos brutalmente y los vemos de manera inmediata en acción. No trata sobre el personaje quien lo protagoniza –o que así se crea-. Habla mas bien del suceso que está a punto de ocurrir y del cual el lector se hace testigo. De un momento fugaz como todos.

Leemos en ¨Algunos aspectos del cuento¨ que un fotógrafo profesional habla de su arte en términos muy parecidos a los que lo haría un cuentista en muchos aspectos. Hay fotógrafos que definen su arte como una paradoja: la de recortar un fragmento de la realidad fijándole determinados límites.

Queda un instante petrificado en un antes y un después, abriendo la visión a una realidad mucho más amplia. Así vemos, como en una fotografía, que quienes la habitan viven aún con esas imágenes, recuerda tiempos que se fueron y situaciones específicas. En cambio, la novela invita al lector a un gran viaje en bote, donde nos describe el viaje con días soleados y tormentas, algunas mas difíciles que otras, llegando por fin a destino. El cuento nos envolvió en las primeras frases para llevarnos al medio de la peor tormenta jamás relatada, de la que no tenemos certeza si saldremos con vida.


Sin mas preámbulos partimos en esta pequeña muestra de cuentos de antología con un autor que nos ha llevado a  sentirnos como cucarachas. No me refiero a otro, si no, al gran Frank Kafka. Autor de cuentos tan memorables como ¨Médico rural¨ y novelas entrañables como ¨La metamorfosis¨.  Hoy en específico les voy a hablar de un cuento que puede resultar bastante crudo. Su nombre original es ¨In der Strafkolonie¨ que se traduciría al español como ¨En la Colonia Penal¨ que tiende a ser bastante fuerte. Aquí nos encontramos en una realidad desconocida, una realidad alejada del pensamiento occidental tradicional de hace algunos años. Un país donde la pena capital es la única forma de castigo, donde es llevada a cabo de tal manera que produzca absoluta redención en los condenados a ésta. Protagonizada por un extranjero, Kafka nos invita a ir de visita a la Colonia. Y seremos testigos de más que solo la ejecución. Seremos parte de la explicación de ¨las piezas¨ que constituyen éste proceso judicial tan peculiar e incomprendido.

Este escrito, que desde las primeras frases nos parecerá injustificadamente inhumano, nos adentrará en una conducta más allá de lo socialmente aceptado y conocido, experimentando los límites humanos.

Invitados están a conocer a éste oficial sin nombre, alumno y admirador de un antiguo y casi olvidado capitán de quien se inspira la actual justicia en la Colonia. Este oficial defenderá con uñas y dientes la continuidad de éste proceso judicial empleado por una maquinaria: ¨La cama¨, ¨El diseñador¨ y ¨La rastra¨. Quienes forman en conjunto el proceso judicial que resulta inhumano en un principio, pero que, provocando la redención, se hace más humano con cada hora de condena que pasa.

               El siguiente cuento que les traigo a modo de recomendación podría decirse que es ya un clásico escrito por un autor que también resulta clásico. Se trata de ¨Los asesinos¨ del renombrado escritor norteamericano Ernest Hemingway. Conocido por sus novelas cruzadas entre el amor y los conflictos bélicos, Hemingway conoce o interpreta de manera sin igual los sentimientos humanos en momentos de tensión. Es en los asesinos donde vemos una escena que puede resultar cotidiana: un restaurant popular de un barrio poco conocido, el autor nos dibuja con elegancia y suspicacia, pero de pronto irrumpe la tensión provocada por dos personajes que entran a ser antagonistas y protagonistas a la vez. Podemos sentir como el autor mantiene esa tensión en el aire antes de desencadenar las verdaderas intenciones de los personajes. Somos testigos -al igual como en el texto anterior- del comportamiento humano frente a la posibilidad de muerte y frente a las posibilidades que existen de evitarla. Nos estrellamos finalmente con la comprensión de ésta que coincide con la confusión de los personajes involucrados, reconociendo que la muerte es algo posible, palpable y hasta merecido. Recomendado para cualquier momento, un cuento más bien conciso y breve. Cargado de pasión y de miedo. Miedo humano infundido por otro humano. Esto nos lleva a filmes más antiguos, a procesos que creemos resueltos. Un cuento que parte estando en la cornisa y que termina en la roquería bajo el precipicio. Sin sonidos de bala.

               El siguiente cuento que les traigo a ésta especial selección es parte de un autor de habla hispana. Un clásico que ha reescrito, de algún modo, la historia de la letras de su tierra.  La recomendación en ésta ocasión corresponde al cuento titulado ¨Redondo el contertulio¨ del gran Miguel de Unamuno. Y la ironía reside en que en éste cuento el personaje principal llamado Redondo niega las naciones, las regiones, las provincias y las ciudades refiriéndose a la patria propia.

Redondo, querido amigo, nos convence de su visión y nos invita a su patria. Esa donde pasó sus años más prodigiosos. Y que consiste en un par de mesas de mármol blanco en el café de La Unión, en la rinconera del fondo de la izquierda, en las cuales se había reunido por mucho tiempo con sus contertulios a celebrar la patria.

En éste cuento nos hacemos amigos de Redondo. Quien por obligación fue separado de su patria y quien no pudo volver a forjar alguna otra que lo hiciera feliz. Extrañó por veinte años la patria querida que se encontraba en el café de la Unión, a cada uno de sus contertulios quienes se caracterizaban por pertenecer a este lugar. Volviendo Redondo cree que su patria a muerto, como mueren las personas. Pero se llevará una sorpresa: las patrias no mueren hasta que no haya contertulios. Completamente conmovedor y material de análisis, Unamuno nos sorprende –y eso no nos sorprende- una vez más con su calidez y con su humanidad.

               Y así termina ésta pequeña recomendación de mi propia lista de cuentos favoritos. Esperando que les haya gustado tanto como a mí me gustó escribirlo, quedo atento a sus opiniones y, claro está, sugerencias. Los invito a construir un espacio periódico de cuento. Se nos vienen cuentos latinoamericanos y especiales de escritores.

Definitivamente los cuentos son material interpretativo, mostrándonos una parte de la historia; nos permiten desenvolver el resto en nuestra cabeza y eso nos dejará pensando durante días, meses o años. Aún quedan muchos autores por comentar así que ésta podría ser la primera parte de las recomendaciones.