Turf, de vuelta a las pistas

Tuvo que pasar un poco más de una década para que la banda argentina Turf se dejara caer nuevamente en nuestras tierras, se hicieron esperar y el tiempo les dio la razón.

Lunes 09 de julio de 2018

Cumpliendo con todas las expectativas de sus fans, que ojo no son pocos y de esos románticos, que les gusta viajar con la sonoridad al pasado y reencontrarse con aquella banda que en los 90´s les robó el corazón.

Se hicieron sentir en un show completo mostrando material de su último disco Odisea (2017). Para éste tuvimos que esperar 11 años de silencio, pero algo me dejó claro, ese receso les sirvió para madurar su sonido y encontrar un nuevo camino, y también para volver a sentir esa energía que es única y que sólo la puedes hallar con tus compañeros de banda, esos que te entienden, sólo necesitas un par de gestos para hacer saber cómo quieres que suene esa canción o ese silencio.

Eso lo pudimos sentir todos los que estuvimos la noche del viernes en el Club Chocolate, en pleno corazón del Barrio Bellavista. El respeto entre estos músicos es muy grato de observar y te hace vibrar, igual como hicieron vibrar los muros de ese local.

Era de esperar que hicieran un recorrido por sus éxitos, y fue lo que a todos nos mantenía atentos, para volver a sentir sus canciones. Algo que sorprendía después de tantos años de ausencia es el amor que le tiene su público a esta banda que saltaba y coreaba sus canciones, incluso compartiendo uno que otro vaso de alcohol entre canción y canción con los miembros de la banda. Esa noche el fuego se sentía entre la gente que se agolpaba frente al escenario agitando los trapos.

Su vocalista, Joaquín Levinton, con un desplante inagotable, moviéndose por todo el escenario es clave para la mística de Turf que, recordemos en el año 1998, abrió el show a los Rolling Stone en Argentina. Él es quien guía este viaje y te invita a entrar en su juego, eso al menos es agradable de sentir. No es solo venir, tocar y luego me bajo del escenario, muy por el contrario, acá es darlo todo contagiando a la gente y hacerla vivir una experiencia, olvidarse del frío de este invierno, aunque sea por algunas horas.

Quedó la promesa hecha de que nos volveremos a encontrar con este quinteto de la muerte, que entre la emoción anunció su retorno en un par de años.