Venom. Una agridulce contradicción

Como una mala película hace ver mejor al Universo Cinematográfico de Marvel.

Viernes 27 de septiembre

Venom resultó ser una mala película. Pareciera que este asunto está completamente fuera de duda; así lo ha remarcado la crítica, a pesar del enorme éxito de taquilla. Sin ganas de sumarme a la turba enfurecida, me dispongo a reflexionar sobre la calidad que ha mantenido el cine de superhéroes, a la que nos hemos ido mal acostumbrando; para saber de dónde ha salido esta decepción generalizada que ha tenido el encuentro con este querido antihéroe del cine y los cómics.

Lo que se suele escuchar tras cada nuevo estreno del UCM -o por lo menos lo que me ha tocado escuchar- es el cansancio por la constante repetición de una misma fórmula que se emplearían en la mayoría de sus películas. Siempre lo mismo, solo que con más superhéroes sobrecargando la pantalla, contando los mismos chistes. Y es que realmente no se ha innovado mucho luego de diez años  y con más de 20 películas.

Esto sería un terrible ejemplo de la desidia que gobiernan las compañías creadoras de entretención, o una muestra quizá del temor a correr riesgos una vez descubierta una formula efectiva de ganar dinero. Pero, también ha demostrado tener un lado bastante positivo, a decirlo de alguna manera.

Y es que a pocos minutos de comenzada Venom, una película producida por Sony, sentí inmediatamente la sensación de estar viendo algo muy distinto en comparación a lo que me había acostumbrado Marvel. Tenía un deseo casi nostálgico. Y es que sin darnos cuenta, Marvel, a lo largo de 10 años ha creado un estándar de calidad que las películas de superhéroes carecían, y eso no fácil de conseguir.

Obviamente Marvel no creó el buen cine. Las trilogías de Spiderman y el Batman de Nolan son ejemplos de que este género, podía contar  buenas historias. Pero de cierta forma seguían estando aisladas, siendo piezas escasas junto al resto de esperpentos que lanzaban las productoras a sabiendas que serían muy efectivas en el público infantil.

Lo que hizo Marvel desde el 2008 con Iron Man y hasta ahora,  ha sido un gran proceso unitario. Que ha ido evolucionando de manera cuidadosa, resguardando los errores al mínimo, para  no ensuciar al resto del universo cinematográfico.

Las dos o tres películas que lanza Marvel al año son, por lo menos, fuente de entretención segura, y una a una van agregando un peldaño más en la escalera de eventos relevantes; llámese Avengers 3, donde explotan todos los cartuchos que minuciosamente han ido colocando en la películas predecesoras.

Volviendo a Venom, constantemente tenía la sensación de que esta película podría haberse estrenado hace más de una década, se me hacía holgadamente anticuada, y es que el desarrollo de la trama, los eventos importantes y la acción; rememoraban secuencias y formas que parecían haberse superado. O lo más seguro, es que eran situaciones que ya no se plantearían en una película UCM, que ya llegado a este punto, pareciera que no podrían equivocarse tanto.

Un mérito de Marvel, muy pocas veces reconocido, y puede que hasta sea algo exclusivo, es la gran coherencia que ha logrado sostener en sus producciones; una verosimilitud que hace razonable la idea de que la gran cantidad de historias que cuentan estén ocurriendo dentro del mismo universo; muy por encima del contexto, si se contextualiza en medio de la segunda guerra mundial (Capitán America) o en el espacio  ( Guardianes de la Galaxia). A lo largo de  los años, ha solidificado este vínculo de coherencia que impregna el universo cinematográfico, consiguiendo hacer clara una lógica que el espectador o espectadora tiene interiorizada. Esto ha sido determinante y es, en parte, la razón del éxito a la hora de reunir sus personajes en películas como Vengadores.

Mientras tanto, el mundo de Venom parece bastante plástico y funcional a la historia que se está contando exclusivamente en esa película. Ocurriendo hechos sin mucha justificación solamente para hacer avanzar la trama y movilizar al protagonista. 

Más allá del contraste, está claro que las deficiencias de  Venom, resaltan en comparación con el resto de películas de Marvel. Sigue fallando particularmente, con un villano absurdo con motivaciones ridículas y unas escenas de acción y peleas incomprensibles; quizás solo se puede rescatar la relación de Venom con Eddie Brock, entregando los momentos más disfrutables de la película. No podrías culparse a Tom Hardy, quien se nota bastante comprometido con el personaje, pese a no encontrar mucho sustento en la historia.

Volviendo a los elogios para el Universo Cinematográfico de Marvel, invito a recordar que mal que mal,  estas películas han sido para nuestra generación, el gran evento cinematográfico del que hemos sido testigos y que nos ha tocado vivir. la mejor decisión que podemos hacer es disfrutarlo, y en especial al clímax que llegaremos este 2019 con Avengers 4.