Yesterday: ¿Un submarino amarillo?

Difícil sería concebir un mundo sin Los Beatles, o uno donde todos hubieran olvidado quiénes eran. Esa descabellada interrogante plantea el más reciente trabajo de Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millionaire) para la pantalla grande, con un fracasado músico que ve en esta amnesia global la oportunidad para triunfar en el rock, gracias a Paul, Ringo, John y George.

Lunes 16 de septiembre de 2019

Con Yesterday Boyle sorprende a las nuevas generaciones que conocen sus trabajos más icónicos, ya que ahonda en un género mucho más masivo y en donde el cine británico ha sabido posicionarse como un referente: la comedia romántica. Jack Malik (Himesh Patel), joven músico inglés, tiene un presente mediocre como cantante y presiente que no le aguarda un futuro de oro y plata en la música, si no lo descubre pronto alguna personalidad de la industria del entretenimiento. Vive todavía con sus padres y Ellie (Lily James) -profesora y su mejor amiga de toda la vida- es su manager que a duras penas le consigue shows. La noche que Jack pretende arrojar sus sueños a un abismo, súbitamente, mientras anda en bicicleta, el planeta es afectado por un apagón, que provoca que por 15 segundos haya un corte de electricidad, trayendo como consecuencia que Jack sea atropellado por un bus, quedando herido y con dos dientes menos.

Después del accidente sufrido, Jack se recupera y tarda algunos días en darse cuenta que está en un mundo con un pequeño, pero fundamental detalle: nadie sabe quiénes fueron Los Beatles y, por ende, no hay seres humanos que hayan oído sus canciones. Después de mucho procesarlo, Jack opta por volverse un farsante, apoderándose de las canciones de la mítica banda de Liverpool y haciéndolas pasar por suyas. Jack se vuelve una sensación musical, ídolos de actuales exponentes del pop moderno, pero aprenderá una gran lección sobre la prioridad de las cosas y el motor que mueve a la industria del espectáculo, con la pequeña ayuda de sus amigos.

Yesterday es un largometraje que consigue conectar con la audiencia gracias al buen uso de la temática musical, reunida con los clichés del protagonista que cambia de vida y la amistad que pasa a ser amor.

Pese a ser un tipo de historia más o menos conocida en cintas anteriores, el componente The Beatles aplica una vuelta de tuerca a la que es inevitable colocar atención. Las actuaciones son correctas y hay química entre los protagonistas. El clásico humor británico está presente en personajes secundarios.

Pese a pertenecer a la comedia romántica, en la película se aprecian, por ejemplo, ángulos de cámaras muy al estilo de Danny Boyle, dando la sensación de una realidad distorsionada -que es justamente lo que acontece en la película- y se hace notar bastante el cameo del cantante Ed Sheeran, como una especie de parodia de sí mismo. Entretiene con la sencillez disfrazada de espectacularidad que ofrece y tiene muchas posibilidades de conquistar a las nuevas generaciones que ignoran el legado cultural de The Beatles.