Studio_AbbeyRoad

El 2006 se publicó el libro Here, There and Everywhere: My life recording the Music of The Beatles, escrito por Geoff Emerick. En Chile la obra llegó el año pasado con el título El sonido de los Beatles: Memorias de su ingeniero de grabación, a través de editorial Indicios. Emerick, ingeniero de sonido del cuarteto inglés de discos emblemáticos como Revolver, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, Abbey Road e incluso el magnífico Band on the Run de Paul McCartney y sus Wings, da una vision íntima de la química con que la agrupación desarrolló su música, así como también las discusiones que llevaron a la disolución de la banda de Liverpool.

Portada original del libro del 2006. El prólogo es escrito por Elvis Costello.
 
El joven ingeniero, Geoff Emerick, nació en Londres en 1946, inició su trabajo en los Estudios Abbey Road en 1962, con tan solo 15 años. Desde el inicio del libro se relatan anécdotas interesantísimas del ambiente que hubo cuando arribaron los Fab Four. Es así como los primeros días el hecho de que una banda de Liverpool grabara en Abbey Road, no era visto con buenos ojos, ya que cualquier agrupación fuera de la capital inglesa era mirada con desprecio. No obstante, poco a poco, el conjunto llamó la atención por sus armonías vocales tipo los Everly Brothers. Asimismo, Emerick señala que lo primero que le llamó la atención de los cuatro chicos, fueron sus corbatas de punto estrecho, moda que terminarían adoptando la gran mayoría de los funcionarios del estudio. Ambas situaciones no hacen más que recalcar que tanto la música como la imagen del grupo fue lo que los distinguieron.
 
         
 
           

Desde la perspectiva del autor, en base  a sus vivencias en la sala de grabación, el verdadero líder de la banda fue Paul McCartney, quien desde en un principio siempre se interesó por el sonido musical, y que sólo bajo su aprobación se terminaban realizando las cosas. La imagen de líder de John Lennon era debido a que él era el portavoz en las apariciones públicas de prensa; en el estudio en cambio, podía ser el genio innovador o el tipo más desagradable y apático del mundo. Mientras que el sarcástico George Harrison al principio nunca estuvo seguro de sus capacidades, de hecho el solo de guitarra de Taxman lo terminó realizando McCartney, debido a las dificultades que éste tuvo en su ejecución. Ringo Starr por su parte, poseía un humor cínico, en donde nunca se sabía si hablaba en serio o no. 

Dentro del círculo íntimo de los Beatles sólo dos sujetos tenían pase libre, Mal Evans y Neil Aspinall. El primero de ellos, mánager de ruta, fue el encargado de montar la batería de Ringo, y traer té y leche, y las infaltables tostadas y mermelada a los músicos. Más tarde llegó a ser productor de la banda del sello Apple, Badfinger, en la época de su single No Matter What. Por otra parte, Neil Aspinall, era quien manejaba la furgoneta en donde los Beatles montaban su equipo. Ingresó al círculo íntimo de los Beatles por Pete Best, primer baterista del conjunto, en el año 1959. Como dato curioso Aspinall reemplazó a George Harrison en las sesiones de fotos para el Ed Sullivan Show en 1964, luego de que el guitarrista enfermara de fiebre. Para las interminables sesiones del Sgt. Pepper, entretuvo a Ringo con partidas de ajedrez, que en palabras del baterista fue lo que más valoró de ese período. Tanto Mal como Neil si bien, son personajes secundarios en la narración de Emerick, son sin duda, espectadores de primera mano de todo lo que sucedió en Abbey Road.
 
El aquel entonces joven ingeniero nos encandila con sus historias recopiladas en este libro. Por ejemplo, la de su primera sesión, en donde el baterista de sesión Andy White tocó con los otros tres Beatles sesiones de P.S I Love You y Love Me Do, ante la pena de Ringo, quien presenció el trabajo sentado en la sala de  control, para más tarde acompañar en bongos y pandereta respectivamente.  Otra de ellas es que Lennon desde las grabaciones del Beatles for Sale en 1964, concretamente durante las sesiones de Eight Days a Week, venía experimentando con el sonido que finalmente inmortalizó en la canción I Feel Fine.

(de izq. a der.) George Martin, productor de los Beatles, junto a Geoff Emerick en los estudios Abbey Road en 1995

El álbum Revolver editado en agosto de 1966, es en donde Emerick comienza a tomar más protagonismo y a ser más audaz en las técnicas de grabación, debido a las exigencias de la banda. Es así como probó poniendo un plumón en el bombo de Ringo, o acercando los micrófonos a los metales, los cuales en vez de dejarlos a metro y medio, los puso dentro de las campanas en canciones como Eleanor Rigby y Got to Get You Into My Life. En esta etapa la experimentación de sonidos estaba graficada en que los cuatro Beatles habían adquirido magnetófonos y les atraía la música de vanguardia, sobre todo a Paul. Las innovaciones de aquel disco, y por consiguiente su complejidad para reproducirlas en directo, fueron parte de los argumentos para que los Beatles optaran por dejar de hacer giras, para en vez de ello, encerrarse en el estudio para grabar una obra que superaría en complejidad a su disco anterior, el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band.