Boardwalk Empire es una serie de HBO creada por Terence Winter y producida por Martin Scorsese. Esta producción se inserta hábilmente en el mundo de los años 20: la ley seca norteamericana, la mafia irlandesa-italiana y sus redes. El escenario es Atlantic City, una ciudad corrompida de punta a cabo por organizaciones criminales, sucediéndose toda clase de delitos, asesinatos, traiciones y alianzas.
 
Un rasgo que puede pasar desapercibido para el espectador desatento es su impresionante e increíble reconstrucción de época, observándose un trabajo lento, minucioso y  preocupado de cada detalle que va desde el más mínimo botón, pasando por los carteles de publicidad de la época; hasta la reconstrucción de grandes ciudades tales como New York o Chicago.
 
La historia gira en torno a l Nicky Thompson, un hábil y sagaz capo de la mafia, que desde su puesto de Tesorero del Condado controla el poder bajo las sombras. Lo interesante en este personaje y, en esto se observa la intuición de Scorsese, es presentar un personaje que además de poderoso, es tremendamente humano, mostrando cambios importantes en su personalidad  ha medida que va transcurriendo la serie.
 
Así la figura de Nicky Thompson, interpretado por Steve Buscemi,  va reflejando no sólo la evolución de un personaje; sino que paralelamente va mostrando la ética de una época.  Golpeado cuando niño, reivindicado por su dinero, aunque siempre a la sombra de su hermano Elias quién sí cumplía el rol de “hombre” rudo con su cargo de Sherrif. Con esto el nivel de riqueza de Nicky era inversamente proporcional a sus relaciones familiares, pues tenía a un hermano rival, a un padre abusador y padecía de viudez por la muerte temprana de su esposa e hijo.   
 
Aunque a diferencia de lo que uno puede creer, pese a esta relación familiar mitad apariencia y mitad inestabilidad, el dolor lo transformaba en humor, la soledad en fiesta, la pobreza familiar en dinero y el trabajo en un juego. Dentro de este escenario, empieza a buscar el amor o algo que se le establezca emocionalmente. Así rápidamente desecha una chica material y se fija en una sencilla, empobrecida y linda irlandesa como una forma de reivindicar sus pecados, para que a través de los hijos de ella, vuelva a sentirse nuevamente como un verdadero padre.
 
Más allá de seguir desarrollando avatares propios de la trama, estamos frente a una serie de alta calidad, sumamente recomendable, que prioriza el desarrollo decantado de los personajes; por lo que en ciertos momentos la serie presenta rasgos de cotidianeidad y velocidad propias de la vida misma; aunque repentinamente presenta capítulos de gran acción y toda clase de sorpresas desde pequeñas escaramuzas de gánster locales hasta las altas políticas de Estado y las influencias del dinero sucio en el Departamento de Tesoro Americano.
 
 
Sin lugar a dudas Boardwalk Empire es una gran serie, sobre todo para quienes les interesa la mafia y la mentalidad de los locos años 20, presentando un tráfico de influencias y derechamente corrupción de características totalmente descaradas. En este sentido, y ya mirando hacia el presente, cabe hacerse la pregunta de si la influencia del dinero sucio desapareció en las altas esferas de poder de la actualidad o simplemente se ha hecho más sofisticado y silencioso.