El otro día conversaba con mi papá mientras escuchábamos música, en la radio sonaba “About a Girl” de Nirvana, la versión del unplugged, y mi viejo se acordaba de Bonvallet cuando usaba canciones de “Kurcomain”, como él lo llamaba, en sus transmisiones radiales.

13 de octubre de 2017

Mi mente se fue a otra parte, me puse a pensar en cuánto me gustaba esa versión en particular y de la primera vez que la escuché con mi hermano.

Él fue mi primera fuente musical, todo lo que escuchaba, yo lo hacía también. A pesar que durante años yo siempre fui más cercano a la música radial (ie. Pop desechable, música bailable europea, etc.) Siempre me incliné por la música de mi hermano, porque tenía una admiración total hacia él, hasta hoy.

Un día del año ‘93, semanas antes de su cumpleaños, le pidió de regalo a mi viejo el cassette del primer álbum de Pearl Jam, nada menos que Ten. En ese tiempo mi papá no era de hacer muchos regalos, esa tarea era mi mamá. Pero, aunque parezca curioso, el viejo accedió y fuimos juntos a una Feria del Disco del Mall Plaza Vespucio. Una vez que lo compró llegamos a la casa a escucharlo en nuestra radio Kenwood, con la casetera mala, y me acuerdo que era la primera vez que prestaba atención a las canciones. Cuando suena “Jeremy” me acordé que era la del video que siempre daban en MTV.


Con mi hermano teníamos una relación inquebrantable donde pasábamos gran parte de los días juntos. Repito, yo lo admiraba tanto que quería estar alrededor de él todo el rato. Pero finalmente él decide irse a estudiar a la Escuela de Carabineros donde el régimen era de internado. Pase de estar todo el día con él a solo verlo algún que otro fin de semana. Comencé a sentirme solo, y a su vez, a razón de aquello a sentirme muy mal.

Un día en primero medio un compañero me dio el dato que vendía cassettes piratas y por esas casualidades de la vida tenía el Ten. Junté los mil pesos que costaba y se lo compré después de una semana. Cuando lo escuché comencé a recordar todos esos momentos con mi hermano. De ir a la piscina de la EMOS en Príncipe De Gales con Vicente Pérez Rosales, caminando desde Américo Vespucio, o cuando lo acompañaba a jugar a la pelota con sus compañeros de colegio en las canchas de los mormones (,o hacíamos tareas y después nos poníamos a jugar carioca o “Gran Santiago”. Cosas que pueden parecer triviales pero para mí significaban mucho.

Llego a Jeremy y me puse a llorar, me identifique con el personaje de la canción, pero desde otro ámbito. Amo a mis papás y ellos me aman a mí (bueno, espero que sea así) pero me sentía muy solo porque mi gran amigo ya no estaba cuando llegaba del colegio, y cuando lo veía los fin de semanas era algo distinto porque ya no existía esa cercanía que había antes.


Pearl Jam era lo que me unía a mi hermano, me convertí en un fanático por que escucharlos me acercaban a él. Si admiro a esa banda es por él. Por eso que cuando he ido a los conciertos trato de retribuirle comprándole un póster o algo. Era mi forma de agradecerle por, sin quererlo, hacerme un fanático.

Pensaba en eso mientras escuchaba a Nirvana en la radio, le conté posteriormente a mi viejo lo mismo que les estoy contando; le pregunte: “¿Te imaginabas eso?” Y me dijo “Para nada”. Mi hermano y yo siempre tuvimos nuestro mundo. Gracias por todo.

https://www.youtube.com/watch?v=MS91knuzoOA