Una de mis bandas favoritas de toda la vida es Death Cab For Cutie. Le tengo que agradecer a una serie de televisión (The O.C) por darme a conocer este grupo.

Miércoles 17 de enero 2018

Antiguamente uno no tenía acceso a sistemas como Spotify y Apple Music o Youtube, en donde conocer conjuntos nuevos no es tarea difícil. Antes viendo un show en la tv era la manera más “fácil” de conocer a una banda.Ya habiendo internet de mas fácil acceso comencé a meterme en páginas donde hablaran de música de la que estaba comenzando a descubrir. Un día vi una noticia donde hablaba un músico que se hacía llamar Dntel (Jimmy Tamborello) en donde invitó al vocalista Ben Gibbard, de Death Cab, a participar de una canción de su nuevo disco Life Is Full Of Possibilities. El MP3 estaba disponible para descargar y luego de bajarla quedé sorprendido. Era algo tan único para lo que yo venía escuchando. No se parecía en nada a Death Cab, sin embargo la voz de Ben hacía que todo sonara cercano y conocido.

La música era impresionante, música electrónica pero no “punchi punchi” era más cabezona, más trabajada. Tiempo después vine a saber que era electrónica experimental, lo cual me voló la cabeza, porque nunca me imaginé que podía llegar a existir eso. La letra era un sueño que Ben había tenido sobre una relación entre el vocalista de Lemonheads, Evan Dando y Chan Marshall, también conocida como Cat Power, esto no tenía mucho sentido, pero sí en la cabeza de Ben.

Pasó un tiempo y Ben con Jimmy siguieron en contacto. Ben le dice que porqué no sacaban algo más que solo una canción y comenzaron a mandarse maquetas entre California y Washington, a través de paquetes que mandaban por el correo regular. Antiguamente no habían nubes para subir archivos grandes. Después de un tiempo lanzan Give Up, el único álbum que lanzaron. Ambos han dicho que no pueden replicar lo que hicieron de nuevo, y que prefieren ser recordados con un gran álbum que con una carrera bajo par.

En ese disco viene una de las canciones de amor más hermosas que pueden existir. Such Great Heights. Ben confesó que había escrito esa melodía para un amor platónico que tenía en esa época. Con la imaginería que usa en la canción no queda más que tener pena por Ben, por no lograr estar con esa persona, ya que según su propia descripción eran personas diseñadas para encajar perfectamente como piezas de un puzzle.

La sensación de la persona perfecta.

Me hace mucho sentido hoy esa canción ya que tengo un amor platónico que parece que está destinado a no funcionar. El único consuelo que tengo es que no estoy solo en ese departamento.