Con cinco nominaciones a los premios Óscar, incluyendo mejor película y mejor actuación masculina, y ya ganadora de un globo de oro como mejor actor de cine en drama (era que no), gracias a la fulgurante interpretación que hace Oldman de Winston Churchill, “Darkest hour” de Joe Wright es una cinta que merece de tu tiempo.

 lunes 29 de enero, 2018.

 

 

 

Antes de que sigas leyendo debo advertirte que este artículo contiene SPOILERS.

 

“Darkest hour” funciona de forma perfecta para verla antes de “Dunkirk” de Nolan, ya que relata los sucesos que ocurrieron “tras bambalinas” por decirlo de alguna manera, que vemos en la trepidante  película bélica del galardonado director de 47 años. “Darkest hour” a diferencia de “Dunkirk” se centra más en el diálogo y en los movimientos y pugnas políticas existentes en el gobierno británico que finalmente permitieron la famosa “operación dynamo” que permitió el rescate de un fracción de tropas británicas en puertos franceses gracias a la llegada de embarcaciones de civiles. Sí, una parte importante de lo que vimos en “Dunkirk”. Ahora, todo esto fue posible gracias a un personaje de nombre Winston Churchill, el primer ministro británico de la época y el personaje que protagoniza el filme en cuestión.

La película nos narra cómo Winston Churchill, interpretado por Gary Oldman (luego me detendré en este apartado) debe tomar el rol del primer ministro del Reino Unido en una compleja y desastrosa situación política debido a la guerra y a la invasión nazi sobre gran parte de la Europa occidental y a la próxima llegada de las tropas alemanas al Reino Unido, y luchar por la libertad de su patria, a pesar de todas las adversidades internas que esto le va a conllevar, como combatir con la poca credibilidad y nulo apoyo que este tenía este en la cámara, ganarse la confianza del rey Jorge VI y sobrellevar la contra de su propio partido.

El conflicto de esta historia se centra en la obstinada negación que tiene Winston por firmar un acuerdo de paz con Hitler, mediado por Mussolini, a pesar de la dura presión a la que es sometido para aceptarlo. La contra que recibe Winston es tan fuerte que cuando llega a dudar de sus ideales y por primera considera el hecho de rendirse y firmar el acuerdo, logra encontrar apoyo en su mecanógrafa personal, Elizabeth Layton (Lily James), su leal compañera y esposa, Clementine Churchill (Kristin Scott Thomas) y parte del pueblo del Reino Unido, que logra conocer en un espontáneo viaje en metro tren que toma luego de un severo momento de dudas. Estos son finalmente los que le devuelven el coraje necesario para poder tomar tan compleja decisión de la cual dependían cientos de vidas.

La escena del metro tren es realmente especial ya que logra trasmitir el respeto, apoyo y cariño que sentía el pueblo británico por este este especial político, yo me imagine si algún día un político chileno hiciese esta locura de subirse a un metro sin protección alguna, no sé, por ejemplo un Sebastián Piñera tomando el metro de Santiago y tratando de hablar con la gente, conocer sus reales inquietudes, creo que sería un espectáculo sangriento digno de mirar.

 

 

Debo reconocer que a ratos la película se puede tornar algo lenta y pesada, y este peso recae sobre lo cautivante del personaje de Winston y su bárbara capacidad oratoria y sobre los hombros del camaleónico  Gary Oldman, y vaya que sí se logra echar el equipo al hombro, su performance en el filme es simplemente de otro planeta, ayudado con una caracterización brillante, lo que hace el actor británico es perfecto. La forma de hablar, los gestos, los movimientos, son lo mejor que le he visto en su impresionante carrera, y eso ya es mucho decir, es imposible ver a Gary Oldman, ni por un leve micro segundo de las dos horas de película. Gary Oldman logra rescatar el alma de este tan interesante personaje como lo era Winston Churchill, de una manera deleitante.

No sé porque no pude evitar hacer la comparación en el gran trabajo que hizo James Franco encarnando al estrafalario Tommy Wisseau en “The disaster artist” actuación que le significó un globo de oro (que no es para nada menor, bien por Franco) pero las actuaciones están a años luz de diferencia. Creo que es firme candidato a ganar el Óscar, bueno a menos que Daniel Day-Lewis haga lo que suele hacer, ganar premios de la academia con actuaciones alucinantes,  aún no tengo la oportunidad de ver “The phantom thread”.

Otro punto a destacar es la genial y cuidada dirección de Joe Wright, a quien debo reconocer que no conocía, su forma de narrar con las imágenes es sumamente llamativa, el uso de las luces y sombras en momentos precisos que nos ayudan a entender el momento interior que viven los personajes de la historia, además de tomas aéreas y movimientos inusuales de cámaras en los momentos precisos, le dan al relato un grato toque de sutileza que la vista agradece con regocijo. Me sorprende que no haya sido nominado como mejor director, así que me siento obligado a ver que proponen los otros nominados en los filmes que aún no he podido ver.

Finalmente la película “Darkest hour” sin ser de lo mejor que he visto últimamente, ni tener la lozanía suficiente como para entrar en un top 20 de películas favoritas,  sí es una película que debes ver sí o sí; por su forma de narración, por historia, por Winston Churchill, por la genial caracterización y por sobre toda las cosas, por el trabajo sublime de Gary Oldman, a quien espero de todo corazón verlo dando un discurso este 4 de marzo, aceptando el premio más importante que entrega el cine, ya que muy merecido se lo tiene. Daniel Dey-Lewis, tú ya tienes muchos, no monopolices el asunto.