“Para mi Princesa Mononoke. En tiempos remotos, en una tierra cubierta por bosques, vivían los espíritus de los dioses.En ese entonces, el hombre y las bestias vivían en armonía”
 

A los 72 años de edad, el director, guionista y productor cinematográfico, Hayao Miyazaki, anunció su retiro de la animación japonesa. La decisión anunciada en el reciente Festival de Cine de Venecia fue ratificada también  por los estudios Ghibli.
En su vasta trayectoria, Miyazaki creó grandes producciones cinematográficas animadas. Su primer largometraje fue El Castillo De Cagliostro de 1979, que relata la aventura del personaje de Lupín, descendiente del ArseneLupín de Maurice Leblanc el cual fue creado para manga por KazuhitoKato. Su segundo largometraje fue Nausicaa Del Valle Del Viento, estrenado en 1984. La historia está ambientada en un mundo post-apocalíptico, donde los personajes, en su mayoría mujeres, son atraídas por el deseo de aventura. En esta obra, Miyazaki toca temas como el humanismo, el compañerismo y la solidaridad.
Tras el éxito de sus dos primeras producciones, creó en 1985 el estudio Ghibli con Isao Takahata, director, productor y guionista de cintas de animación. En 1986 estrenó La Fortaleza Celeste, y más tarde, en 1988, filmó Mi Vecino Tororo. También en su lista de producciones se encuentra Nicky, La Aprendiz De Bruja y PorcoRosso. Pero su gran obra fue La princesa Mononoke, estrenada en 1997. Esta película lo llevó a ser considerado por la crítica norteamericana como el más grande artista del género cinematográfico de animación. Fue en ese momento que sus largometrajes fueron considerados genialidades en el mundo del cine. 

En el 2001 con El Viaje de Chihiro, Miyazaki ganó el premio Oscar a la mejor película de animación. Sin embargo, el haber ganado prestigio y reconocimiento en los medios hollywoodenses, no condicionaron su genio creativo. Aquello lo dejó demostrado en su producción del 2004, El Castillo Ambulante,  basada en una novela de Diana Wynne Jones, en el que se narraba el vínculo entre una joven llamada Sophie y un mago de nombre Howl. La primera era convertida en anciana por una bruja y ambos intentaban revertir el hechizo. Pero sus largometrajes animados no son tan sólo cuentos de entretención, factuales y simplistas, como los que Walt Disney comercializa. En ellos subyace la idea romántica de desafiar concepciones políticas totalitarias, autárquicas y dictatoriales que coartan la libertad del hombre, como también la explotación racional que el hombre realiza indiscriminadamente a la naturaleza.

 
 
El racismo, la discriminación, la integración y la democratización de la sociedad, son algunos temas abordados dentro de sus películas. De ello su última producción The Windrises, estrenada el mismo día que dio a conocer su noticia de jubilación, es un canto histórico que apela a la genialidad de la mente humana y la valentía de poder pensar, soñar y amar libremente, en medio de personajes ambiciosos, altaneros y ególatras causante de desastres y guerras. The Windrises, trata la vida novelada del ingeniero Horiko, quien fue el inventor, para Mitsubishi, de los temibles cazas Zero. Luego de la derrota de Japón, estos aviones se emplearon para los ataques kamikaze.
 
No queda más que referirse a Hayao Miyazaki, como el gran genio-cineasta de la animación japonesa y del mundo de los últimos tiempos.