Es de esperar que lo que vivimos llegue a la literatura y viceversa. El Covid-19 que nos prepara para otro año de encierro, se ha llevado a más de dos millones de personas en todo el planeta y ha desequilibrado el modo de vida a nivel global. ¿Cómo ha procesado la literatura este cambio?

Creo en la escritura como en el reflejo del agua; no necesariamente refleja, distorsiona y a veces no se puede ver la imagen original, tiene su propio mundo abajo y puede ser tan turbulenta que lo que sale de ella es más que lo que la imagen afuera logra transmitir. En la superficie se quedan flotando las ideas.

Como antecedente, el mundo editorial, sobre todo el independiente, recibió un golpe durísimo con la pandemia que no se logró solventar con las ferias online y la digitalización. Los chilenos son malos para leer y, con la normalización de la pandemia, nos encerramos a mirar Netflix, Amazon Prime y ahora Disney +. No me malentiendan, está buenísimo, pero a los que nos preocupa el bienestar del libro y su gente, la falta de promoción en la lectura que empieza desde las raíces mismas de nuestra educación y culmina con el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en sus cero gestos de promoción del área. ¡Qué rabia!

Igual por suerte la pandemia no ha parado la creación. Les presento unos libros pandémicos para que vayamos reflexionando y a la vez evadiendo este 2020 y su parte 2, el 2021.

No sé si habrá tanta ciencia ficción ahora que conocemos la realidad pandémica, pero sí tres propuestas para entretenernos y pensar un poco en lo que estamos viviendo.

 

 LA CRÓNICA

El año de la plaga (Catalonia, 2020) de Paula Escobar y Francisco Olea nos regala diez historias ilustradas de lo que ha sido la pandemia para los chilenos. Este ente desestabilizador nos golpeó social y personalmente, traduciéndose en violencia intrafamiliar, familias de médicos contagiados, despedidas de familiares en silencio y desde lejos, adolescentes dando todo para no aburrirse y cumplir sus obligaciones. Me llama la atención la historia de un activista disfrazado de completo en el norte.

“Este libro ilustra las historias de habitantes comunes y corrientes enfrentados a esos largos meses de emergencia”.

Si bien no es alentador, porque ha tocado durísimo, las ilustraciones de Francisco Olea suelen iluminar todo lo que tocan y convertirlo en algo íntimo y entrañable.

 

EL ENSAYO

Pandemia. La covid-19 sacude al mundo (Anagrama,2020), del filósofo esloveno Slavoj Žižek presenta una crónica de sus primeras reflexiones en torno a la pandemia, cuando recién comenzaba. Su mirada es bastante pesimista porque está seguro y podemos corroborar que los humanos no somos del tipo de aprender de nuestros errores. ¿Dónde está lo bueno? Que tal vez seamos capaces de cuestionar realmente el sistema de vida que nos llevó hasta aquí y cambiarlo. No estaría mal, aprovechando que tenemos una votación importante por delante, pensar en nuestros Constituyentes como la ficha de cambio que necesitamos que sean.

 ¿LA NOVELA?

¡No pude encontrarla! ¿La han visto? ¿Hay alguna buena novela pandémica de producción nacional? Si es así, por favor déjala en los comentarios.