Triángulos sexuales, injurias, crímenes, dinero y cenizas, son los ingredientes de esta comedia negra que se cuestiona si el componente erótico realmente define las relaciones humanas.

Christina Ricci 1997

Dedee Truitt (Christina Ricci) es una adolescente de 16 años, que vive en Crevecoeur, Louisiana, y que el día del funeral de su padrastro, huye del lado de su madre en dirección a Indiana, para hospedarse donde Bill (Martin Donovan), su medio hermano mucho mayor que ella, que trabaja como profesor en un colegio muy conservador, y que vive en una enorme casa junto a su novio Matt (Ivan Sergei). La joven rebelde se caracteriza por su cínica y manipuladora personalidad, donde constantemente pasa a llevar los sentimientos de quienes la rodean, para concretar sus propios propósitos, y esta visita que realiza, no está exento de ello. Seduce a Matt e inicia un affaire con él, haciéndole creer que la dejó embarazada, cuando en realidad, el hijo que espera Dedee es de Randy (William Lee Scott), el amante que más le ha durado.

Después de hacer público este idilio ante su hermano, Dedee y Matt se van de la casa de Bill, pero le roban mucho dinero de su caja de seguridad y además, la urna con las cenizas de Tom, ex novio de Bill, quien le heredó la propiedad donde vive. Días después, estalla un escándalo dentro del colegio donde enseña el profesor, cuando Jason (Johnny Galecki) —ex pareja de Matt—, esparce el rumor de que Bill abusó de él en el pasado, cuando estudiaba en dicho establecimiento, únicamente para vengarse de Bill, ante el abandono de Matt. En el transcurso de los meses en que las autoridades preparan un juicio y mientras no puede ejercer como pedagogo, Bill da con la ubicación de Dedee y Matt, y acompañado de Lucia (Lisa Kudrow) —compañera de trabajo del señor Truitt y hermana del difunto Tom—, viaja hasta Los Angeles, para enfrentar a estos jóvenes, exigirles que devuelvan todo lo sustraído y traerlos de regreso a Indiana, para limpiar su nombre como docente. Nada será cómo antes para estos personajes, después de este reencuentro. 

Lo opuesto al sexo significó la ópera prima de Don Roos, quien además de dirigir, escribió esta cinta independiente, estrenada en 1998. A través de la narración omnisciente del personaje de Christina Ricci —que contaba con 17 años cuando filmó esta película—, nos sumergimos como espectadores en una cinta con un humor muy ácido que critica los estándares de vida y de amor que intenta proyectar la sociedad estadounidense de mediados de los 90, y también se ríe de algunos clichés del mundo del cine. Es innegable que el filme bebe libremente de Lolita de Stanley Kubrick, especialmente con el protagónico de Ricci, que cuenta con características tanto físicas como psicológicas, que seguramente influenciaron dos años después a Sam Mendes en Belleza americana.

Contar con una narradora implacable y sin filtro, que te describe con lujo de detalles todo lo que piensa de los demás personajes, hace que esta película cuente con un atractivo agregado, además de presentar un guión realmente creativo, que va en alza durante sus tres actos. 

Además de Ricci, el resto del reparto de la cinta cuenta con buenas actuaciones, llevando la delantera Lisa Kudrow, que destaca con un personaje totalmente alejado de sus aplaudidos trabajos en televisión. El resto del reparto masculino brinda actuaciones correctas, destacando especialmente los diálogos que emiten sus papeles. Lo opuesto al sexo se encuentra disponible en la plataforma de streaming Netflix.