Load

El primero de junio de 1996 probablemente no debe ser la fecha más predilecta de un fan de MetallicA. Este día fue elegido para lanzar su controversial álbum “Load”, disco que causó un rechazo instantáneo en la fanaticada acérrima y seguidora de su carrera ligada al origen del trash metal. Con un cambio de look drástico, sonidos nuevos, logo modificado y hasta una portada que incluía sangre de animal y semen, el trabajo fue tildado como la prueba definitiva de la venta a lo comercial de la agrupación. Los críticos lo destruyeron y los fanáticos decidieron hacerle la cruz, incluso hasta el día de hoy. Pero a 19 años de su publicación es justo ponerlo en el lugar que se merece, un excelente álbum,  que no debió llevar el nombre del gigante que es Metallica.

Si se omite el pasado y lo realizado por los “Four Horsemen” y se analiza el gran sonido logrado en este trabajo, se puede dar cuenta que Load es un disco de inmensa factura, con mucha influencia del blues, rock noventero y cargado al lado más oscuro e íntimo en la lírica aportado por Hetfield. Si bien, representa toda la carga emocional posterior al álbum negro y su extenuante gira de tres años, este disco se presenta como una descarga de ansiedad y de presión generada por el mismo medio. Tal vez si se hubieran elegido de mejor manera los singles, la historia hubiera sido distinta. Temas como Bleeding Me, Outlaw Thorn o Thorn Within son canciones que pudieron haber sido clásicos de la década de los 90 si tal vez hubiera llevado el nombre de un grupo desconocido, o algún otro bastión del rock no tan duro.

En el fondo, este post está hecho para rendirle tributo a esta gran obra, muchas veces basureado y no comprendido por la mayoría. Tal vez hay que buscar más allá de lo obvio para poder entenderlo, pero si se escucha detenidamente y se pasa por alto, que está hecho posterior a la mejor época de Metallica, se puede llegar a encontrar ese sonido desgarrador y directo que se quiso plantear. Escúchelo, analícelo y luego si quiere destrúyalo, pero 19 años después se merece un lugar por sobre el que ha sido puesto.

Nicolás Guíñez

@nicoguinez