Lolita

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

 

La perversión y el amor obsesivo construyen una historia que se justifica en la locura: la pasión desmedida. El amor y la muerte conviven en la obra de Vladimir Nabokov. Escojo precisamente estos dos párrafos con que comienza la obra, porque me parecen deliciosamente descriptivos en cuanto la relación entre Humbert y Lolita se trata.
 
Catalogada como pornográfica por la crítica al momento de su lanzamiento en 1958, “Lolita” es una obra que por sobretodo quiebra este slogan. La novela de Vladimir Nabokov goza de una riqueza estilística e interpretativa que atrapa desde el primer momento. Se trata de una novela que si bien posee un carácter romántico y profundamente erótico, las obsesiones del protagonista, sus perversiones y pensamientos, llenan el retrato, ambientando e introduciendo al lector en la obsesión del cuarentón Humbert por Lolita, una chica de 12 años.
 
Dentro de su profundo erotismo, no me resulta catalogable como una obra pornográfica. La novela sí me resulta a ratos perturbadora. La cercanía a la mente del protagonista, el erotismo y la autoflagelación son los elementos constantes dentro de esta novela que utiliza con dulzura perversa el lenguaje. De esta forma, el autor nos atrae hasta un punto donde podemos compartir la fascinación que Humbert siente por la joven Lolita. Así, Nabokov entra en un juego provocador con el lector, quien dentro de la historia pasa a cobrar un rol como juez o acusado. La moral y la culpa dentro de esta novela son las armas con que el escritor seduce y condena al lector.
 
Nabokov con “Lolita” construye un clásico. Una obra que describe las obsesiones que gobiernan los deseos de un hombre adulto por una niña. “Lolita” es una obra perturbadora y profundamente polémica, pero a la vez esta obra resulta un trabajo delicado y muy cuidadoso en su lenguaje e historia. Si bien hay capítulos que resultan más constreñidos y difíciles, la riqueza con que el autor utiliza el lenguaje, encanta y termina resultando un trabajo delicioso para el lector. Se trata de una obra que se disfruta de principio a fin.
 
Como dato, Vladimir Nabokov trabaja junto a Stanley Kubrick en la construcción del guión de su película homónima de 1962 con James Mason y Sue Lyon como principales.
 
 
Nabokov escribió la mayoría de sus novelas en fichas de 3” x 5” fichas, conservando las tarjetas en blanco debajo de la almohada para cuando le llegó la inspiración. En la foto: el proyecto de “Lolita”