El pasado 6 noviembre, en la Universidad Finis Terrae, se organizó un debate llamado “Modelos de Sociedad: Voces emergentes para el siglo XXI”.  El propósito de dicha mesa fue contribuir a la comprensión y análisis de las propuestas de los nuevos movimientos políticos que han emergido en años recientes, al margen de las grandes coaliciones. Nos referimos, particularmente, a grupos como Evópoli, Horizontal, Revolución Democrática e Izquierda Autónoma, así como otros grupos no escindidos de los partidos tradicionales.
 
De esta manera fueron invitados a formar parte del debate Hernán Larraín Mate, director Ejecutivo de Horizontal, Jaime Parada Hoyl Concejal, Historiador y vocero del Movimiento de Integración Homosexual (Movilh) y Alberto Mayol, sociólogo de la Universidad de Chile.
Los invitados entregaron un certero  diagnóstico sobre la situación tanto pasada y actual de lo que acontece en el sistema social, económico y político chileno. Cabe mencionar que su interpretación surge de la opinión fundada de temas, tales como el problema de la desigualdad, considerando aspectos como la educación y salud, y también sobre la responsabilidad que debería tener el Estado y el mercado en la configuración de la sociedad chilena actual.  
 
En esta ocasión, Sebastián Acuña, moderador y representante del grupo VíaSinapsis, elaboró una pregunta basada en la tesis de Alberto Mayol, “El derrumbe del modelo. La crisis de la economía de mercado en el Chile contemporáneo”, publicada el año 2013 por la editorial LOM.
      
 ¿Está ocurriendo una crisis del modelo de economía social de mercado que nos está llevando a una falta de legitimidad hacia las instituciones que culmina en una crisis social y política? 
Ante esta pregunta Hernán Larraín Matte reflexionó objetando que para muchos intelectuales y muchos analistas, existe un malestar, lo cual llevó a una discusión sobre si la sociedad chilena estaba viviendo un descontento bajo el sistema neoliberal. De ello, esto trajo consecuencias políticas al interior de la Concertación. Las opiniones se dividieron entre complacientes y flagelantes.
 
Los flagelantes expresaban que a pesar que hemos abrazado una sociedad de mercado, la ciudadanía sentía malestar. En cambio los complacientes decían que estaban avanzando en áreas, tales como la pobreza, la educación y la salud. Negaron la tesis del malestar chileno.
Sin embargo para Hernán Larraín Matte, desde que los movimientos estudiantiles y sociales entre 2006 y el 2011 se manifestaron, se generaron cambios profundos. Larraín Matte comprendió que los problemas eran más complejos que el endeudamiento por el crédito, el problema era más bien de naturaleza mercantil que la sociedad chilena venia adoptando desde que se implantó el modelo. A partir de lo anterior, mencionó que el modelo que nació del régimen e instaurado por la Constitución de 1980, ha sido muy exitoso en Chile. Es un país que en los últimos 25 años ha hecho avances que sin duda son excepcionales en términos nacionales e internacionales. Según el expositor, se ha reducido la pobreza de un 45% a un 12%, aumentado la cobertura de la educación, en salud poseemos un plan universal llamado auge, una Democracia estable y alternancia en el poder.  
 
Larraín Matte planteó también que la crisis no es del sistema económico, sino que es una crisis social, producida por la concentración política, económica y cultural en Chile. El abogado enfatizó en que es el lugar de origen, el cual marca tu destino, y los que les tocó ser privilegiados, pueden vivir en la reproducción de una sociedad que amplifica aquellos privilegios. En base a este contexto, el académico y líder de Horizontal,  no comparte la pregunta elaborada a partir de la tesis de Alberto Mayol. En discrepancia, cree que existe una crisis social relacionada a la injusticia que contienen nuestra sociedad. Es así como, cree que el modelo debe hacerse cargo, con las reglas, con las cuales ha producido dichos avances, con el fin de seguir expandiendo justicia, libertad y oportunidades de vida.
 
Sin embargo, para Jaime Parada Hoyl, lo primero que él cree, es que se deben precisar distintos puntos. Al igual que Larraín Matte, hay ciertos ámbitos del modelo que están en crisis. Parada lo definió como una crisis sectorizada. Señaló además que los movimientos sociales han revelado aquellos aspectos de la vida que están en crisis. Más aún, aquello se conjuga con la crisis de representatividad y la apolitización de la ciudadanía hacia los partidos políticos tradicionales. De lo anterior el historiador planteó que no es un misterio que hay sectores sociales que están excluidos de la toma de decisiones, como los pueblos originarios por ejemplo; sectores que deberían tener voz y voto en el parlamento. 
 
Con respecto a lo anterior, Parada señaló, que hoy en día nos damos cuenta que lo que quiere la sociedad no es aquello por lo que los legisladores legislan. Porque si observamos la encuesta de cooperativa y marginación la aceptación del matrimonio igualitario esta sobre el 52% y el 53%, datos que no se ven reflejados y representados en el Parlamento. Esto, según Jaime Parada es una crisis de representación. Dicho panorama para Jaime Parada, se complica aun mas, con una ciudadanía conformada, sumisa y satisfecha.
 
 
Discrepa con Hernán Larraín Matte en políticas educativas, porque para la coalición que representa Jaime Parada no todo es cobertura en educación, también está la calidad y gratuidad que esta debería poseer. Es en este punto, en donde las dos visiones de modelos de sociedad se enfrentan. Para Hernán Larraín Matte, el modelo, tal cual fue concebido, debe solucionar los problemas sociales, pero para Jaime Parada, es el Estado, con ayuda del mercado, quien debe garantizar derechos universales en educación, salud y transporte. La banca actúa de la manera más irresponsable. Y es ahí, donde el Estado debiera actuar, poseer ética y moral. 
 
Tal como Marco Enríquez-Ominami, Parada reafirmó aquella convicción en que el Estado es un brazo, el mercado una herramienta que no son aislados. El Estado debe mediar temas tales como la educación, trasporte y salud. En definitiva, el concejal Jaime Parada postula una crisis más bien sectorial que sistémica. 
 
Al contrario que Hernán Larraín Matte y Jaime Parada Hoyl, el sociólogo y cientista político Alberto Mayol, está convencido de que el modelo tanto político, como económico y social está en crisis. Considera que los movimientos sociales surgen por un malestar, y exigen transformaciones en los sistemas políticos conservadores. De esta manera los movimientos sociales aceleran y catalizan el proceso histórico político de Chile.
 
Ante esto, y guardando completa similitud con lo anterior, acentúa que Chile, durante su historia política, nunca tuvo una tradición democrática electoral. Por eso no es tan extraño ver a individuos participando en política, que no votan, y a sujetos que votan, pero no participan en política. Esto demuestra la fractura y la crisis representativa del país. Que se fortalece con el control que tienen ciertos grupos económicos en el Estado. De esta forma se había privilegiado el desarrollo económico, pero no la capacidad política de cada individuo, que había sido relegada por más malls o centros comerciales. 
 
En conclusión, de parte de Vía Sinapsis agradecemos la participación de todo el público presente, y en especial a nuestros invitados quienes tuvieron la amabilidad y la buena disposición de integrar esta mesa de debate “Modelos de Sociedad: Voces emergentes para el siglo XXI”.