paulmccartney
Paul McCartney se presentará este 21 y 22 de abril en el Movistar Arena. Un show que estará de seguro cargado a la nostalgia de su antigua banda. Sin embargo, la carrera de Paul se sustenta también en su vasto trabajo en solitario, que incluyen caídas y obras maestras. En el siguiente artículo daremos un repaso por su trayectoria discográfica, pasando por los Wings, los difíciles años ochenta y sus notables últimos discos. Esta es la historia del bajista de los fab four, fuera de su banda madre.
 
Los Beatles no terminaron bien. Al contrario, para 1969 poco quedaba de esa camaradería que los hizo populares primero en Inglaterra en 1963, y después en Estados Unidos para el año siguiente. Líos de dinero y problemas con el manager Allen Klein, entre otras cosas, llevaron al inevitable quiebre. Es por ello que McCartney, primer álbum en solitario del músico, no vino sin polémica. Dentro del álbum venía una carta firmada por el propio Paul, en donde afirmó lo que ya se rumoreaba: Su renuncia a los Beatles. Por supuesto que esto no ayudó a calmar los ánimos con sus otros colegas. Lennon se sintió traicionado por la noticia, puesto que él quería anunciar su salida primero. Asimismo, el LP debut del bajista estaba fijado para tres semanas antes que Let It Be, algo que los demás Beatles no consideraban adecuado. Intentos por amagar esto condujo a un mayor quiebre entre la amistad de sus integrantes. Finalmente, McCartney salió a la venta en abril de 1970, mientras que el último disco a la venta del cuarteto llegó a las tiendas en mayo del mismo año.
Anuncio del periódico inglés Daily Mirror dando a conocer la salida de Paul de los Beatles un 10 de abril de 1970
Su siguiente trabajo Ram, con mejor producción y músicos de sesión, tampoco trajo buenos comentarios, pero sí incluyó un tremendo éxito con el single Uncle Albert/Admiral Halsey. Sin embargo, con el pasar de los años Ram es ahora considerado un álbum indispensable dentro de la discografía de Paul. Un poco después de este lanzamiento se formó la banda Wings, editando su debut Wild Life en 1971. Con su siguiente LP, Red Rose Speedway, y la balada My Love, comenzaron los primeros y tibios comentarios positivos de algo que hacía McCartney fuera de los Beatles. Pero así serían los primeros años después de la ruptura de la banda de Liverpool, con duras críticas al bajista , tal vez quien la tuvo más difícil de los cuatro durante este período.
Paul McCartney junto a su esposa Linda Eastman
Su banda Wings no tuvo un éxito rotundo. Fue recién con su tercer LP, Band on the Run editado en 1973, cuando obtuvieron el reconocimiento unánime de los fans y de la crítica. El impulso significó que el grupo girará por Europa y Estados Unidos. Esta etapa reflejó además la necesidad de McCartney de pertenecer a un grupo. De si hubo democracia en él, de ninguna manera. En la realidad los Wings siempre fueron la banda de Paul, y aunque el resto de los miembros no lo quisiera así, también era la agrupación de su esposa Linda. Los conflictos surgidos dentro del conjunto fueron en parte debido a esto último. La señora del jefe no era un gran músico, menos una gran cantante. Pero el de Liverpool la quería a su lado, y ante eso las discusiones terminaron siendo infructuosas para los músicos. A pesar de ello, el grupo tuvo momentos notables, un gran registro de la química que tuvieron en el escenario es el directo Wings over America de 1976. El repertorio también incluía canciones de los Beatles como The Long and Winding Road, Blackbird, Lady Madonna y Yesterday.
Junto a los Wings. De derecha a izquierda: Jimmy McCulloh, Denny Laine, Linda y Paul
La década de los ochenta se inició con el lanzamiento de McCartney II de 1980. El trabajo fue bastante arriesgado, puesto que el músico hizo uso de sintetizadores, y de un sonido bastante experimental, pero que contó con joyas como Coming Up, demostrando lo buen bajista que es. Sin embargo, canciones como Temporary Secretary aún son difíciles de escuchar, exceptuando para los amantes de la electrónica claro. Entre octubre y diciembre de este mismo año se comenzó a gestar su siguiente álbum, Tug of War, que incluyó a George Martin, mítico productor de los Beatles. Fue durante este período en donde surgió lo impensado. El 8 de diciembre  de 1980 John Lennon fue asesinado por Mark David Chapman en las afueras de su hogar en el Hotel Dakota en Nueva York. Como homenaje a su amigo de la infancia,  le dedicó la canción Here Today, incluida en el disco junto a Martin. La muerte de Lennon, si bien un durísimo golpe para McCartney, no impidió que siguiera trabajando en diversos proyectos, al igual que Starr y Harrison.
 
El año 1984 por ejemplo, se estrenó la película Give my Regards to Broad Street. Fue producida, dirigida y protagonizada por él mismo, recordando aquel experimento en 1967, llamado Magical Mystery Tour. Sin embargo, este proyecto cinematográfico fue un completo fracaso, tanto de crítica como de audiencia. Y es que claro, Paul no es un Clint Eastwood y viceversa. Lo único que ayudó a paliar este bochorno fue el single No More Lonely Nights, que escaló al puesto N° 6 de Billboard en Estados Unidos, y que además contó con un magnífico solo de guitarra de David Gilmour.
Portada del soundtrack para la película Give My Regards to Broad Street
Después de su bullada ausencia en la inducción de los Beatles al Rock N’ Roll Hall of Fame en enero de 1988, McCartney se puso a trabajar nuevamente. En este caso trajo como compañero a Elvis Costello, declarado fan de Lennon, para el álbum Flowers in the Dirt. Ejemplo de ello es la canción You Want Her Too, en donde se puede escuchar una armonía vocal que recuerda a sus tiempos con los Beatles. La colaboración fue tan refrescante que decidieron continuar trabajando juntos para el siguiente disco, pero esta vez con mayor protagonismo creativo de Costello. Las discrepancias en torno a la dirección musical que querían llevar, terminó con un álbum inconcluso. No obstante, el lanzamiento de Flowers in the Dirt significaron  las mejores reseñas en años, derivando en la programación de una gira mundial. Y fueron los conciertos de 1989-90, en donde Paul asumió el rol que mantiene hasta el día de hoy, personificar y mantener vigente el legado de los Beatles. Durante estas giras comenzaron a dominar las canciones del grupo de Liverpool en su repertorio, como Can’t Buy Me Love, I Saw Her Standing There, Got to Get You Into My Life, She’s Leaving Home”, Hey Jude”, Eleanor Rigby, Yesterday, Let It Be, Two of Us y muchas más.
 
La década del 90 vio nacer el disco de 1993, Off the Ground. La gira de este álbum  lo trajo a Chile por primera vez. El concierto se realizó el 16 de diciembre en el Estadio Nacional, como parte de su gira The New World Tour. La baja venta de entradas obligó a los productores a promocionar el concierto  juntando tapas de cerveza para ir a ver al artista. Algo totalmente alejado de la realidad de hoy, considerando el show de 2011, donde reunió a 50 mil fans. O los dos conciertos casi agotados que dará en Movistar Arena, a pesar de los altos precios.
 
 
A partir de esa fecha en adelante, Paul nos ha ido entregando álbumes de mucha calidad. Estos van desde Flaming Pie (1997), su propio tributo a músicos que escuchaba durante su infancia en Run Devil Run (1999), Driving Rain (2001), el íntimo y maduro Chaos and Creation in the Backyard (2005), el más alegre y popero Memory Almost Full (2007) y su más reciente e impecable New (2013).
 
Es incuestionable que McCartney es quien representa y mantiene el legado de los Beatles en la actualidad. Y creo también que de seguir vivo John Lennon y George Harrison, Paul seguiría conservando ese título. Esto sin desmerecer el trabajo que lleva haciendo el bueno de Ringo desde 1989, junto a su All-Starr Band. Como espectáculo en vivo el baterista continuamente se ha rodeado de músicos como Joe Walsh, Todd Rundgren, Mark Farner, Billy Preston, Peter Frampton y más reciente Steve Lukather, quienes ayudan a realizar un show sólido y cargado a la nostalgia. Esto no es más que una señal de que Starr no puede sostener un show por sí solo. Mientras que McCartney puede realizar un espectáculo de tres horas y dejar a los fans con ganas de escuchar más temas.
 
De la misma manera podemos concluir que la carrera de Paul McCartney es la de un músico perseverante. Su carrera post-Beatles nos ha demostrado lo inconsistente que ha sido, con álbumes mediocres y otros completamente inspirados. Sin embargo, cualquier artista con una carrera tan longeva como la de él, va a tener tropiezos en el camino. Lo importante, y es aquí donde lo hace ser un músico de excepción, es que McCartney, a diferencia de muchos, siempre sabe ponerse en pie.
 
Discografía recomendada
Ram (1971)
Band on the Run (1973)
Flaming Pie (1997)
Chaos and Creation in the Backyard (2005)