Amanda Gorman, escritora de 22 años, recitó en la ceremonia de investidura presidencial de Joe Biden y, por primera vez en la historia del evento deportivo, en el Super Bowl. Acá, critican a Mon Laferte por un mural en Valparaíso.

¿Hemos tenido casos como el de Amanda Gorman en nuestra historia? Lamentablemente no. De entrada, puedo confirmar lo que todos pensábamos, la poesía no ha tenido el espacio que sí ha tenido desde siempre en la cultura de Estados Unidos. Como todos, el país del norte puede tener miles de cosas criticables, pero una cosa que se debe reconocer es que son hinchas de su talento y apoyan a sus creadores y artistas como nosotros nunca hemos hecho. Es envidiable que la poeta Amanda Gorman haya sido invitada a participar de los dos eventos más multitudinarios de su país: la investidura presidencial de Joe Biden y el Superbowl.

Amanda es de Los Ángeles y estudia sociología en Harvard. En entrevistas, comentó que cuando niña tenía problemas de tartamudez y estuvo con apoyo de profesionales para poder superarlo. Eso la llevó a tener especial cuidado en las palabras y sus sonidos. “Cuando tienes que aprender a decir sonidos [y] estar muy preocupado por la pronunciación, te da una cierta conciencia de los sonidos, de la experiencia auditiva”, comentó a Los Angeles Times.

Pero de lo que realmente debemos conversar es del estado de la cultura en nuestro país. En este gobierno, más que en ninguno de los anteriores desde el retorno a la democracia, se ha sentido un nivel tremendo de abandono y desinterés hacia el desarrollo de la cultura y sus trabajadores.

No es solo el recorte de presupuesto, hay gestiones que no necesitan dinero para funcionar, es una falta de compromiso generalizado que se ha visto reflejado, sobre todo, en los últimos días.

Misterio sin resolver.

El mejor ejemplo que tenemos es el mural de Mon Laferte en el Cerro Alegre de Valparaíso, que representa la menstruación y que elevó las críticas de la Seremi de Cultura, Constance Harvey, que lo tachó como un proyecto “individualista y egoísta” por no socializar la idea entre los vecinos. Sin embargo, la consejera regional, Nataly Campusano, comentó a Radio Bio Bío sobre el tema: “qué curioso el interés que hoy tiene la Seremi de cultura de la Región de Valparaíso por lo que pasa con el patrimonio de Valparaíso, donde no hemos visto ningún tipo de incidencia o de trabajo de esta administración, la cual ella dirige, y menos una solución a lo que están viviendo cientos de artistas de la región y que no han recibido ninguna ayuda por parte de ella, si no que todo lo contrario”.

Las manifestaciones de trabajadores de distintos sectores de las artes no produjeron ningún efecto en las autoridades del Ministerio. Los artistas estamos solos. Ante este panorama, lo único que podemos hacer los y las trabajadores de la cultura es seguir pujando la autogestión y exigir programas de fomento y apoyo a les candidatos presidenciales, constituyentes y locales que vengan.