La poeta, influencer y nieta de Nicanor Parra, publicó su primer libro de poemas este mes. En diversas entrevistas, reconoce la herencia artística familiar y su suerte, con conciencia, profundidad y sensibilidad.

La nieta más pequeña de Nicanor Parra, que él cariñosamente llamaba Lina Paya, hija de Barraco y la actriz María José Núñez, creció para seguir los pasos de su familia. Estudiante de Historia del Arte en la sede de Abu Dabi de la Universidad de Nueva York; publica su primer libro, colección de poemas nómades que llamó Tambaleo  en Editorial Planeta.

Tambaleo nace como parte del movimiento continuo de la joven. Partió de su casa el 2018 al salir de cuarto medio, viajando a Nueva York, donde compartió con la escritora Arelis Uribe y luego a Londres, Turquía, Jordania y finalmente Abu Dabi, donde reside actualmente. Estos poemas los escribió en cuadernos y en las notas de su celular y muchos vieron la luz en su cuenta de Instagram, que cuenta con 8.126 seguidores.

“Se me enredaron las cuerdas vocales

Como las de una Parra creciendo sin pino,

Enredaderas floreciendo en marzo,

Pero llenas de ratones, Moras gordas de marzo

Apuntando hacia la quebrada”.

Por eso habla de ellos como criaturas nómades, porque no se escribieron en un lugar fijo. Funcionan como bitácora de viaje y como recordatorio nostálgico de un Chile que ve desde fuera, evocando el lenguaje de la calle, el hablar de la gente en contraposición al inglés que debe usar. Vivió el Estallido Social desde fuera y eso le dolió, así que la calle es un recuerdo, una perspectiva de lo que se vive cuando estás lejos.

Una de las cosas que rescato de ella es que es muy aterrizada y sabe que pertenecer a su familia le dio ciertas ventajas y privilegios que utiliza y agradece. “No tengo la necesidad de decir que yo forjé mi propio camino. Porque creo que es hacerle poca justicia a la realidad. Soy un producto de mi herencia. Yo no soy un evento aislado y no intento serlo. Nadie me podrá decir: “Tú sólo puedes escribir porque eres Parra, porque sí. Es verdad”, comentó en una entrevista a El Fénix, la revista del magister de periodismo de la Pontificia Universidad Católica.

Cristalina es la maestra de lenguaje de Nicanor, su mayor influencia en los últimos años de vida. También estuvo presente en la muerte de su abuelo, acompañándolo hasta el último momento y es parte del directorio de la Fundación Nicanor Parra junto a otros miembros de la familia. En la Fundación se plantearon y continúan con la enorme tarea de inventariar la casa de La Reina y las pertenencias del poeta, proyecto que eventualmente pondrá en exhibición su obra íntima.

Justamente por su juventud – Cristalina nació el año 2000 y este es su primer libro – es difícil tener una perspectiva de lo que podría ser de ella en el futuro. Pero se reconoce trabajadora, metódica y estudiosa, por lo que es probable que llegue a ser una figura tan importante en su área como el resto de los miembros de su familia. De cualquier manera, El arte sigue siendo una constante en los Parra.